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Muros, Puertas y Defensas

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Me siento bastante tonto, sintiéndome indignado ante tanta estupidez y sintiéndome obligado a escribir sobre algo que es tan evidente y que no debería necesitar defensa ni explicación. Pero hoy tenemos una horrible era de irracionalidad sobre nosotros y el tema de la defensa sale a relucir otra vez.

Aunque el mundo no sólo está al “borde” de, sino que parece haber aceptado, la locura, debo levantar un muro de protección contra un torrente de locura, un muro de razón erigido por la Palabra de Verdad contra falsos muros.

Si quieren, excluyan la Verdad con sus tontos muros bajo su propio riesgo. Mantengan el muro contradictorio de una “mente abierta” a las mentiras, las opiniones y todo tipo de tonterías. Bajen la guardia contra las mentiras y la ignorancia. No se protejan de peligros letales.

Dejen que el torrente de mentiras que cubre la tierra los ahogue. Dejen que la estupidez los arrastre y los destruya. No estoy aquí para discutir; estoy aquí para dividir las ovejas de las cabras, el trigo de la paja, la luz de la oscuridad y la verdad del error.

Toda la naturaleza nos enseña que los muros y las defensas son construcciones integrales de la naturaleza, una necesidad absoluta; son para el bienestar del hombre y su propia existencia.

No desprecies ni te metas con los muros. Los muros están hechos para proteger, calificar y seleccionar. Los muros y las puertas son una manifestación de la ley y el orden, prevención y seguridad.

Muros, muros, en todas partes muros y defensas, infinitamente diversos; son una realidad.

Manejamos en carreteras que tienen zanjas, bordos, carriles y rieles de guías en acantilados y puentes. Conducimos en un lado de la carretera y no en ambos; eso es un “muro”. Los semáforos son puertas; verde es una puerta abierta, rojo es una cerrada. Mantenemos ciertos horarios, y utilizamos ciertas altitudes y pistas de vuelos, ciertas rutas de navegación – todas “puertas” y “muros”.

Tanto la creación de Dios como lo fabricado por el hombre dictan muros.

¡Leyes, muros, leyes, muros! ¡En todas partes leyes, muros y puertas! ¿Por qué? ¿Quiénes los necesitan? Todos, no podemos vivir sin ellos.

Los niños que no han nacidos son protegidos por un “muro” llamado la matriz, y aquellos que violan ese muro de protección para su propio beneficio egoísta, al igual que con todos los muros, derriban sus propios muros de prevención y seguridad tan seguro como la salida del sol que rompe el muro de la oscuridad.

Las personas usan “muros” llamados “ropa”, “cascos”, “calzado”, “trajes de seguridad”, “guantes” y todo tipo de equipo de protección. Y si trabajamos sin guantes, la naturaleza proveerá “muros” para protección, llamados “callos”.

Literalmente millones de muros, puertas, defensas y cerraduras por donde quiera que miremos.

Los edificios tienen paredes; por eso son llamados edificios. Ellos tienen paredes, las cuales forman cuartos, que los separan de afuera. Las casas tienen patios con paredes para definir la propiedad y la autoridad, para mantener afuera los intrusos, tanto de dos como de cuatro patas y otros elementos no deseados. Hay muros ignífugos para contener llamas no deseadas, hay paredes arriba llamadas “techos” y paredes debajo llamadas “cimientos” y “pisos” para proteger contra elementos no deseados.

¿Qué tal con los mosquiteros y las ventanas? ¿No son estas paredes selectivas dentro de paredes? Los mosquiteros dejan entrar o salir el aire y mantienen a raya a los insectos indeseables. Las ventanas de vidrio permiten luz y vista mientras que a la vez bloquean el aire, los insectos y permiten o rechazan otros elementos indeseables como el calor o el frío.

¿No son las paredes selectivas maravillosamente beneficiosas? ¿Debemos permitir que tanto el aire fresco como el tóxico entren a una casa? ¿Por qué los Estados Unidos o cualquier otra nación permitirán el ingreso de intrusos e inmigrantes destructivos? ¿No deberían las fronteras de las naciones estar allí para mantener fuera a lo no deseado y permitir lo deseable?

Dondequiera que miremos, encontramos contenedores. ¿No son los contenedores “muros” para servir un sinnúmero de propósitos como coleccionar, preservar, proteger, prevenir, recibir y rechazar?

Los océanos, los lagos y los ríos tienen paredes; se llaman, “orillas”. ¿Qué sucede cuando los mares se elevan y los ríos se desbordan?

Los árboles tienen paredes; se llaman “corteza”. ¿Qué sucede cuando se quita un círculo completo de corteza de alrededor de un árbol, aun si muy delgado? Se muere.

Algunas plantas tienen paredes; se llaman “espinas”. Algunas plantas tienen sustancias químicas toxicas para evitar ser consumidas, y raíces profundas para evitar ser desarraigadas o totalmente aniquiladas, como las hierbas. Estos son “muros” y defensas.

Las abejas y las avispas tienen defensas; se llaman “agujones”.

Seres vivientes de todas las especies tienen paredes de contención; se llaman “piel” o “pellejo”. Observe la selectividad obrando en estos muros, preservando y dejando entrar lo bueno y expulsando y repeliendo lo malo.

Las aves tienen paredes especiales; se llaman, “plumas”. Las aves tienen defensas, llamadas “picos” y “garras”.

Los animales tienen defensas; se llaman, “colmillos”, “pezuñas”, “garras” y “cascarones”. Tanto ellos, como nosotros, tenemos “paredes” de piel, cráneos, cabellos, cavidades oculares, labios, dedos y uñas de los pies, pelos de la nariz y de las orejas, párpados, pestañas y cejas, vasos para todos los fluidos corporales y cavidades para los órganos vitales como el cerebro, el corazón, los pulmones, las glándulas y la médula espinal.

Date cuenta de las paredes de selectividad en formas vivas:

  • Las narices absorben aire, pero los pelos de la nariz hacen guardia para filtrar elementos indeseables.
  • El hígado permite nutrientes para el cuerpo y filtra las toxinas.
  • Los ojos controlan la entrada de la luz.
  • Los riñones filtran los líquidos y otras sustancias ingeridas, protegiendo el cuerpo de cualquier daño.
  • Las paredes intestinales permiten que los nutrientes entren al cuerpo, mientras que contienen y eliminan las sustancias dañinas y desechables.
  • Tenemos paredes llamados “sistemas inmunes” y defensas como anticuerpos que atacan solo elementos extraños y dañinos en nuestros cuerpos, dejando solo lo bueno y beneficioso.

Los cuerpos celestiales en todo el universo tienen sus paredes gravitacionales consistentes llamadas “órbitas” para mantener estrictamente el orden y prevenir caos y destrucción. No habría universo sin “puertas” y “paredes”. La “pared” de la gravedad y otras fuerzas son buenas, no malas; nos mantienen vivos y anclados.

Los jardines están “protegidos” de las fuerzas destructivas e invasivas. Las granjas, las reservas naturales, los parques y los zoológicos tienen cercas para mantener dentro lo deseable y fuera lo indeseable para su seguridad y placer. Las cercas marcan privilegios y privacidad necesarias para los propietarios.

En los eventos sociales, los encargados de boletos y los porteros dividen a los que son bienvenidos y pagan para entrar de aquellos que pretenden entrar y participar libremente sin derechos ni méritos.

Los muros de la prisión protegen al público. Las sociedades tienen prisiones para protegerse de elementos ilegales, ofensivos y dañinos. Todas las instituciones tienen oficinas, puertas, cerraduras e instalaciones divididas. Los hospitales tienen salas, aislamiento, lavanderías, quirófanos y morgues; los bancos tienen ventanillas y bóvedas; las tiendas de alimentación tienen almacenes, congeladores y refrigeradores, para nombrar algunos “muros”.

Los baños públicos tienen paredes y puestos para la privacidad, que, por cierto, los pervertidos “progresistas liberales” se están moviendo para eliminarlos. Todos tenemos cerraduras para nuestras casas, oficinas, servicios públicos y vehículos. Tenemos contraseñas en computadoras y teléfonos para privacidad y seguridad; estos son muros, puertas y defensas necesarias.

La labor se termina normalmente cuando termina el día: eso es un muro. La mayoría de las criaturas vivientes tienen “muros”, llamados “noche” y “temporadas”. Los cuerpos tienen “muros” llamados “fatiga”. Las vidas tienen muros llamados “muerte” e “infierno”.

Satanás también tiene sus muros. Entre ellos, el sofoque de la corrección política, el decoro, la formalidad, el engaño y la intimidación. Estos son muros de prevención de la Verdad, la honestidad, la libertad de expresión y de la Realidad. Estos son muros para promover y preservar el orgullo y la dignidad pretenciosa.

Muros en la Biblia

La Biblia habla de la realidad y la necesidad de los muros. Está el muro de protección de Dios alrededor de Job de las fuerzas satánicas (Job 1). La capital de Israel, Jerusalén, siempre tuvo un muro en los tiempos antiguos, al igual que muchas otras ciudades de Israel y de otras naciones. Los enemigos siempre abundan, y aumentan en audacia al percibir debilidad y oportunidad de robar, matar y destruir. El hombre se especializa en cazar a los ciegos y débiles, los pobres y aislados, a las viudas y a los huérfanos.

¿Qué tal con el Israel de hoy? ¿Está asegurado sin fronteras seguras? ¡Perfectamente dudoso! Cientos, incluso miles de israelíes estaban muriendo hasta que, bajo la supervisión del primer ministro Ariel Sharon, Israel erigió un muro protector contra sus enemigos violentos. Entonces, el desangre disminuyó grandemente. El muro evitó violencia y trajo paz a posibles víctimas.

¿Qué hay de Jerusalén hoy? ¿Tiene un muro? No uno que sea completamente suficiente. Y el resultado es un problema para los judíos por parte de grupos e individuos de caballos de Troya. ¿Y qué dicen los enemigos de Israel que harán, viendo las ciudades de Israel sin muros? Lo mismo dijeron antes:

Ezequiel 38:10-12 RVG
(10) Así dice el SEÑOR Dios: Y será en aquel día, que subirán cosas a tu mente, y concebirás mal pensamiento;
(11) y dirás: Subiré contra tierra de aldeas indefensas, iré contra gentes tranquilas, que habitan confiadamente; todos ellos habitan sin muros, y no tienen cerrojos ni puertas;
(12) para arrebatar despojos y para tomar presa; para poner tu mano sobre las tierras desiertas ya pobladas, y sobre el pueblo recogido de entre las naciones, que ha adquirido ganados y posesiones, que habita en medio de la tierra.

La Biblia habla de vigilantes ordenados por Dios en los muros para proteger ciudades advirtiéndoles de peligros inminentes:

“Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis del SEÑOR, no descanséis” (Isaías 62:6 RVG)

“Sobre tus murallas, oh Jerusalén, he puesto centinelas; en todo el día y en toda la noche jamás callarán. Los que hacéis que el SEÑOR recuerde, no os deis descanso, ni le concedáis descanso hasta que la restablezca, hasta que haga de Jerusalén una alabanza en la tierra.” (Isaías 62:6-7 LBLA)

¿Realmente crees que aquellos que defienden fronteras abiertas no usan muros y puertas, armas y guardaespaldas? ¿Por qué sus cercas, carros y chalecos antibalas, oficiales y sistemas de seguridad? ¿Por qué las cerraduras? ¿Por qué los secretos? ¿Por qué sus asesinatos, disturbios y ataques si no creen en muros, puertas y defensas para sí mismos?

Irónico, ¿no es así? Son mentirosos e hipócritas; ladrones y asesinos. Ellos prohíben la contención para sí mismos en cualquier forma y la exigen en todas las formas para los demás. Esta actitud y conducta tiránica es lo que la Biblia llama “iniquidad”, o, anarquía.

¿Creen ustedes que George Soros se deja abierto de par en par sin paredes en su vida privada, pública, política, económica, social e imperios? ¿O creen que tan pronto como rompa las fronteras nacionales, estará satisfecho y se deshará de su seguridad? Si tú crees eso, necesitas un muro contra el engaño, y ese muro está compuesto por el mortero del entendimiento y las piedras de la verdad. Aquí está, a tu servicio, sin muros, pero tan solo como tú elijas utilizarlo.

Si tú crees o aun insinceramente profesas creerle a los izquierdistas y a George Soros, con sus insistencias en fronteras nacionales abiertas, entonces eres estúpido, malvado y seguramente sufrirás las consecuencias de una existencia sin fronteras en cada aspecto de tu vida. Es una ley universal. Cosechas lo que siembras. ¿De verdad quieres eso? ¿Qué tan malvado y estúpido eres? ¿Estúpido, pero no tan estúpido? ¿Malvado, pero no tan malvado?

Díganme, defensores violentos y alborotadores de fronteras abiertas, ¿por qué las máscaras y las capuchas? ¿No son esos muros para discreción? ¿Por qué el saqueo de las personas y bienes más vulnerables?

Cuando las personas cobardemente y agresivamente atacan a manifestantes pacíficos con un candado de bicicleta como lo hizo Eric Clanton, profesor universitario de Berkeley, activista de Antifa y anarquista autoproclamado, ¿habría sido algo malo que su víctima tuviera algún tipo de “muro”?

¿No debería Clanton ser castigado por sus crímenes “sin murallas”? Sin duda, él ha demostrado su peligro para la sociedad y seguramente merece estar confinado detrás de paredes y barrotes. Yo creo que él merece lo que inflige o intenta infligir a los demás: un golpe inesperado en la cabeza, diez veces o, mejor aún hasta que aprenda. ¿Pero tiene un tonto la capacidad de aprender? “Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo majados con el pisón, no se apartará de él su necedad”.

Como nota marginal, Clanton proviene de la Universidad de Diablo Valley – ¿Coincidencia significativa? ¿No fue Satanás quien se quejó de que Dios había colocado un muro de protección alrededor de Job para que no pudiera hacerle daño? Díganme quien quiere que quiten los muros y díganme quién usa muros para el mal, sino Antifa y los proponentes de “fronteras abiertas”.

Los muros son para derrumbarse, dice Soros, para poder él violar naciones y destruir el valor de sus monedas, caóticamente para su propio beneficio. ¿Quién demuestra la absoluta necesidad de muros si no Antifa? ¿Y adivinen quién financia a Antifa? Sí, el diablo y sus secuaces en la persona de George Soros y sus lacayos.

Gente, estamos lidiando con el malvado e inicuo, el mismísimo dragón, esa serpiente, el destructor que engaña, roba, asesina y odia a todos los hombres.

Hay cosas tan valiosas como la Ley y el Orden en el Reino de Dios. La iniquidad solo se encuentra en el Infierno donde los hijos de la oscuridad y su príncipe insisten en su propia voluntad en lugar de la de Dios.

Los buenos muros son para el beneficio de los que están dentro o fuera, protegiéndolos de aquellos que buscan hacerle daño.

Los malos muros pueden ser para aquellos que están dentro, también, para lastimarlos, para impedir que entre el bien o para prevenir derechos y libertades inalienables.

Los buenos muros permiten un control beneficioso para aquellos que harían el bien, pero son “malos” para los rebeldes que desean el mal.

La Ley es para los inicuos, y los muros, verjas, puertas, cerraduras y fronteras están ahí para excluir a los enemigos y al mal. Debe haber control y protección, orden y disciplina. Aquellos que desprecian la disciplina son los inicuos que gritan: “No vas a decirme qué hacer”.

Irónicamente, en su propuesta por libertad, los tontos pierden sus privilegios y libertades y se destruyen a sí mismos. E, irónicamente, hay un muro en sus corazones que les impide darse cuenta de su locura.

Que haya muros y defensas. Que reinen la Justicia y el Estado de Derecho; que la Verdad y el Juicio determinen la apertura y el cierre de las puertas. Que estas puertas sean reguladas por gobernantes sabios con buena voluntad, comprensión y discreción.

¡Ay de los malvados guardianes, de los intrusos y de los que llaman a lo bueno malo y a lo malo bueno! Hay un muro en el Cielo que no dejará pasar a los malvados y ellos son ese muro. Yo digo que los encierren en el infierno y veámoslos derribar sus muros si pueden.

Y no podrán. El Santo Registro permanece: Jesucristo, Señor de señores y Rey de reyes es “Él Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra, y cierra y nadie abre” (Apocalipsis 3:7 LBLA).

Él dice: “No temas, Yo Soy el Primero y el Último, y el que vivo, y estuve muerto; y he aquí, que vivo para siempre, Amén. Y tengo las llaves de la muerte y del infierno” (Apocalipsis 1:17-18 RVG).

Hablando de muros:

Isaías 35:8-10 LBLA
(8) Allí habrá una calzada, un camino, y será llamado Camino de Santidad; el inmundo no transitará por él, sino que será para el que ande en ese camino; los necios no vagarán por él.
(9) Allí no habrá león, ni subirá por él bestia feroz; éstos no se hallarán allí, sino que por él andarán los redimidos.
(10) Volverán los rescatados del Señor, entrarán en Sion con gritos de júbilo, con alegría eterna sobre sus cabezas. Gozo y alegría alcanzarán, y huirán la tristeza y el gemido.

Muros y Puertas:

Apocalipsis 21:10-27 LBLA
(10) Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la cuidad Santa, Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,
(11) Y tenía la gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra muy preciosa, como una piedra de jaspe cristalino.
(12) Tenía un muro grande y alto con doce puertas, y en las puertas doce ángeles; y en ellas había nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.
(13) Había tres puertas al este, tres puertas al norte, tres puertas al sur y tres puertas al oeste.
(14) El muro de la cuidad tenía doce cimientos, y en ellos estaban los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.
(15) Y el que hablaba conmigo tenia una vara de medir de oro, para medir la cuidad, sus puertas y su muro.
(16) Y la cuidad está asentada en forma de cuadro, y su longitud es igual que su anchura. Y midió la cuidad con la vara, doce mil estadios; y su longitud, anchura y altura son iguales.
(17) Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, según medida humana, que es también de ángel.
(18) El material del muro era jaspe, y la cuidad era de oro puro semejante al cristal puro.
(19) Los cimientos del muro de la cuidad estaban adornados con toda clase de piedras preciosas: el primer cimiento, jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda;
(20) el quinto, sardónice; el sexto, sardio; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisoprasa; el undécimo, jacinto; y el duodécimo, amatista.
(21) Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era de una sola perla; y la calle de la cuidad era de oro puro, como cristal transparente.
(22) Y no vi en ella templo alguno, porque su templo es el Señor, el Dios Todopoderoso, y el Cordero.
(23) La cuidad no tiene necesidad de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.
(24) Y las naciones andarán a su luz, y los reyes de la tierra traerán a ella su gloria.
(25) Sus puertas nunca se cerrarán de día (pues allí no habrá noche);
(26) y traerán a ella la gloria y el honor de las naciones;
(27) y jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira, sino sólo aquellos cuyos nombres están escritos en el Libro de la Vida del Cordero.

Hablando de puertas, que normalmente se instalan en las paredes, Jesús dice:

“De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, el tal es ladrón y salteador. Pero el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas” (Juan 10:1-2 RVG)

“Yo soy la puerta; el que por Mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:9-10 RVG)

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20 LBLA).

Una Pared y Puerta más:

“Jesús le dijo: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre sino por Mí” (Juan 14:6 LBLA)

Víctor Hafichuk

Julio del 2018