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Las Verdaderas Marcas de un Culto (Secta)
Haga clic AQUÍ para bajar e ir a la lista de las marcas.
La religión falsa es hecha por el hombre. La verdadera religión
es creada por Dios. Una es un culto y la otra es verdadera reverencia
a Dios. La una cubre y glorifica a la vieja naturaleza. La otra, es un
cambio de naturaleza para bien. Una tiene que ver con la justicia del
hombre. La otra es la justicia de Dios. En sí mismo y por sí mismo,
ningún hombre hace el bien. Sólo Dios es bueno. (Mateo
19:17)
“La religión pura y sin mácula delante de Dios el
Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en
sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.” (Santiago
1:27)
“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide
Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y
humillarte ante tu Dios.” (Miqueas 6:8)
¿Qué ES entonces un “culto” o una secta? Como
dice el dicho: “La basura de un hombre es un tesoro para otro.” ¿Quién
puede decidir si algo es un culto? ¿Quién califica para
juez? ¿Podremos tener una definición verdadera y objetiva?
En la primera mitad de este escrito, Víctor dará la verdadera
definición de una secta, por medio de la cual usted podrá identificar
quiénes realmente son una secta, sin ninguna duda ni ateniéndose
a suposiciones y etiquetas subjetivas. Usted verá a quién
le quedan los zapatos y quién los usa.
En el mundo cristiano profesante, muchos tratan de darnos marcas que
identifican a las sectas. Sin embargo, los criterios usados son vagos
y virtualmente imposibles de aplicar sin tener que echar a perder lo
bueno juntamente con lo malo, o simplemente quedarse con lo malo. En
la segunda parte de este escrito, usando un ejemplo del Instituto de
Investigación Cristiana (de Hank Hanegraaff), Paul demostrará que
las cosas que el Señor aprueba son condenadas por las definiciones
prevalecientes de lo que es una secta. En este ejemplo usted verá que
las marcas que ellos atribuyen a las sectas bien pueden aplicarse y,
más propiamente, describen al Señor Jesucristo y a Sus
apóstoles.
Eso no debería sorprendernos, pues desde el principio, los hombres
(especialmente los religiosos) le llamaron “secta” (culto)
a la obra de Dios:
“Pero queríamos oír de ti
lo que piensas; porque de esta secta (culto) nos es
notorio que en todas partes se habla contra ella.” (Hechos
28:22)
Que se sepa que las marcas de una secta que se ilustran e iluminan en
este documento constituyen la marca y el número de la bestia del
que se habla en Apocalipsis. Los que no están dispuestos a recibir
estas marcas en sus frentes (en sus mentes) o en sus manos (en sus obras)
no pueden “comprar” ni “vender” entre los hombres.
No serán aprobados por los sistemas religiosos de los hombres,
así como le ocurrió a Juan El Bautista en sus días.
Pero si perseveran en seguir al Señor fuera del campamento, serán
aprobados por Dios, teniendo el sello de Su Nombre y andando en Sus caminos.
Víctor define lo que es una secta y describe las verdaderas características
de una:
Es cierto que la definición de una secta depende de quién
la define. También es cierto que casi todas las definiciones son
prejuiciosas, partidistas, fanáticas, contradictorias, ignorantes,
erróneas, justificadamente debatibles y, por lo tanto, potencialmente
dañinas para los inocentes. Y es verdad que quienes se dedican
a la tarea de definir a las sectas y cultos, como lo ven desde su propia
perspectiva religiosa, son culpables de calumnias, difamación
de carácter, daño potencial a los santos de Dios y de blasfemia
contra Dios. Hasta ahora no he visto una definición que no tenga
las características que acabo de mencionar.
Aquí les presento una definición práctica y verdadera,
y nombro las verdaderas marcas primarias de un culto o secta como existen
comúnmente, no según la opinión ni la tradición,
ni la orientación religiosa o alguna otra cosa, sino de acuerdo
con Jesucristo/Yahshuaj HaMashiach y las Santas Escrituras.
Veamos una definición válida de la palabra “culto”.
Primeramente, aunque hay cultos de muchas persuasiones sociales y religiosas,
limitemos nuestro alcance, por razones del propósito de esta discusión,
y apuntemos solamente a los que están dentro del contexto
del cristianismo nominal. Por lo tanto, pongámonos de acuerdo en que
una secta es:
“Un grupo identificable, el cual, aunque profesa el cristianismo
o la fe en Jesucristo, es contrario, intencionalmente o no, al verdadero
cristianismo.”
Esa es la forma en que comúnmente se usa esa palabra en nuestra
sociedad. ¿No es así? Siempre que uno llama culto o secta
a un grupo como el de los Moonies, por ejemplo, no es para halagar, sino
para condenar a ese grupo. Nuestra definición ha sido usada de
manera correcta y de manera errónea. De hecho, se ha usado en
contra de nosotros. Eso sucede porque las características que
se describen más a menudo son generales y subjetivas. Sin embargo,
cuando presentamos las verdaderas marcas de una secta, debe haber un
registro claro, aceptado o no, simplemente de qué o quién
es, o no es, una secta.
Por lo tanto, es mi placer y bendición de Dios, por su gracia
y revelación, presentar según las Escrituras, aunque comúnmente
no reconocidas en ellas, las marcas de una secta en manera simple e inequívoca,
tal como lo hemos definido. Aquí están algunas verdaderas
marcas de un “culto” las cuales el lector no podría
identificar ni con Jesucristo ni con el apóstol Pablo, ni con
los verdaderos discípulos de Cristo o creyentes en cualquier parte
del mundo en ninguna época, simplemente porque Jesús y
sus discípulos fueron verdaderos y no tenían estas marcas;
más aun, sus estilos de vida eran contrarios a estas marcas. Algunos
cultos tendrán muchas de estas marcas; otros, menos, pero los
cultos o sectas tendrán por lo menos una o más.
El fruto debe ser reconocible, pero ¿cómo? ¿Cuál
es el fruto? Jesús dijo:
“Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso
el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran
por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva
a la vida, y pocos son los que la hallan. Y guardaos de los falsos profetas,
que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, mas por dentro son lobos
rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Se recogen uvas
de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol
lleva buenos frutos; mas el árbol malo lleva malos frutos. No
puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol malo
llevar frutos buenos. Todo árbol que no lleva buen fruto, es cortado
y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.” (Mateo
7: 13-20)
Consideraciones adicionales: No estamos incluyendo aquí las características
obvias del mal practicado como actos legítimos de adoración
y obediencia a Dios. Son muchos los malhechores que se han entregado
a los apetitos de la carne como adulterio, fornicación, orgías,
adoración a Satanás, portación de armas para la
guerra y autodefensa en el Nombre de Dios, drogas, racismo, homosexualismo,
engaño, sedición, acaparamiento de provisión e innumerables
males como estos. Como ejemplos, podemos mencionar a Jim Jones y a Koresh.
Más bien, nuestro propósito aquí es identificar
a los culpables más sutiles, más prominentes, engañosos
y, por lo tanto, más peligrosos y dañinos. Aunque Koresh
y Jones mataron a cientos físicamente, vemos a millones muriendo
y muertos espiritualmente todos los días. Identificaremos a la
religión falsa que se hace pasar por verdadera, esa que, generalmente,
es socialmente aceptada por el mundo, hasta considerada como de Dios;
sin embargo, que puede identificarse como falsa de acuerdo con las claras
enseñanzas de las Escrituras y el ejemplo de Jesucristo y el apóstol
Pablo, así como todos los verdaderos creyentes que adoran al Padre
Celestial en espíritu y en verdad.
La calidez y amigabilidad, el orden formal hecho por el hombre y la
formulación de la verdad y las formas de adorar a Dios son todas
las sendas de Satanás, “quien gusta de las cosas de los
hombres.” Estas pueden parecer espiritualmente beneficiosas, edificantes,
motivadoras y disfrutables, y hasta divinas. Sin embargo, igual que el
proverbio de la rana que estaba cómoda en agua tibia, la muerte
es segura si uno se queda “absorbiendo estas cosas”. Ellas
tienen sus efectos seguros y destructivos, en poco tiempo. La realidad
es gradualmente desplazada por la religión, la cual se presenta
como adoración verdadera. Adorar a la adoración de Dios
es la falsedad más sutil. Adorar a Dios a la manera del hombre
es abominación para Él. Debería ser entendible que Él
odie eso con pasión. ¿Se sentiría usted molesto
si sus hijos o siervos o empleados continuamente vinieran a usted, no
en verdad ni sinceridad, sino como aduladores, buscando agradarle y lisonjearlo,
sólo porque ellos quieren sacar algo de usted? ¿No preferiría
usted que ellos lo amaran más bien? Es igual con Dios.
También debe estar claro que muchas sectas tendrán algunas
características de lo legítimo. Por ejemplo, los Testigos
de Jehová no celebran las fiestas paganas, los católicos
declaran que Jesús es Divino y los Adventistas del Séptimo
Día predican el día de la semana designado por Dios como
el Sabbat. No nos engañemos por los que tengan algunas características
legítimas o que parezcan legítimas. El error que tienen
estropea del todo las verdades que podrían sostener. Una gota
de veneno en un vaso de agua pura es suficiente para matar. Determinemos
las marcas de un culto de acuerdo con la Vida y las Palabras de Jesucristo
y tengamos cuidado para no participar de ellas, ser atrapados y seguramente
destruidos.
Aquí están las marcas:
NOMBRES OFICIALES
Las sectas tienen un nombre formal u oficial que los identifica con
el mundo y el cual presume manejar la verdad, tal como el “CRI” (Instituto
Cristiano de Investigación) o “La Iglesia de Cristo” o “La
Iglesia de Dios” o cualquiera de los nombres que uno encuentra
en una denominación u organización “cristiana”.
Estos son los “nombres de blasfemia” que se mencionan en
Apocalipsis 17:3. Jesús y sus discípulos no tenían
ni tienen nombre denominacional, organizacional o formal.
Piense en esto, lector. Probemos algunos de estos nombres y consideremos
las implicaciones:
Comencemos con “Primera Iglesia Bautista”. ¿Qué es
eso de ser primero? ¿No es eso del espíritu del mundo? ¿No
es ese un nombre de blasfemia? Mientras expresan superioridad o una cualidad
especial como “somos los originales,” lo hacen en el Nombre
de Jesucristo quien dijo: “Si alguno entre ustedes quiere ser el
mayor (o el primero), que sea siervo (o el último) de los demás.” ¿O
dijo Él, ‘si alguno de ustedes quiere ser grande, que sea
el primero’?
Y ¿en qué ponen el énfasis? ¡En el bautismo
en agua! ¡Como si las aguas bautismales fueran el gran mensaje! ¡Qué erróneo
y desviado! ¿Qué tuvo que decir el apóstol Pablo
sobre el bautismo en agua? Aquí lo tenemos:
“No me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio;
no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz
de Cristo. La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero
a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.” (I
Corintios 1:17-18)
Probemos con otro nombre. Cualquiera nos sirve. Todos tienen la sustancia
de error y de falsedad. Veamos “La Santa Iglesia Católica
(universal) Romana”. ¿Qué dicen ellos? ¿Son “santos”? ¿Ha
leído usted los periódicos o ha visto las noticias últimamente? ¿Ha
estudiado usted la historia de esta organización? En cualquier
caso, al llamarse por este nombre, en efecto lo que dicen es: “Nosotros
somos LA Iglesia, EL Cuerpo de Cristo. Somos santos.” Entonces ¿qué tal
que uno no es católico? Necesariamente eso ha de significar que
uno no es miembro del Cuerpo de Cristo porque no es miembro de “la
Santa Iglesia Católica Romana.” Sin decirlo así,
ellos implican que cualquier persona fuera de su organización
está perdida, o no está en el alcance de Cristo. Esto aplica
a todos esos nombres, sea la “Iglesia del Nazareno”, o la “Iglesia
de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” o
cualquier otra. Ponerse un nombre como iglesia es decir: “Somos
especiales. Sobresalimos en este mundo como verdaderos siervos o representantes
o hijos de Cristo o de Dios.” ¿No es eso lo que están
diciendo? ¿Hizo Jesús tal cosa? Para nada. Tampoco lo hacen
quienes de verdad son Suyos.
Hay quienes dicen que siguen a Lutero (luteranos), los que siguen a
Calvino (calvinistas), los que siguen a Menno Simons (menonitas), los
que siguen a Jacob Huter (huteranos) y la lista continúa. Acerca
de los nombres, el apóstol Pablo tenía esto y mucho más
que decir:
“Porque aún sois carnales. En efecto, habiendo entre vosotros
celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales y andáis
como hombres? Pues cuando uno dice: «Yo ciertamente soy de Pablo»,
y el otro: «Yo soy de Apolos», ¿no sois carnales?” (I
Corintios 3:3-4)
Todas estas sectas que menciono dicen creer, enseñar y predicar
de la Biblia, pero muchas palabras simples y mensajes sencillos de la
misma no tienen ningún efecto en ellos, así como la escritura
que acabamos de citar. Las sectas mantienen su derecho de marchar por
los caminos de su preferencia, determinados a tener una apariencia de
piedad pero negando el poder de la misma. Las sectas fueron hechas por
los hombres y no por la obra de Dios. Si fueran de Dios, ¿andarían
contrarios a Él?
SOLICITUD DE DINERO
Las sectas piden dinero para sostenerse. Algunos tienen ventas de comida;
algunas, juegos de bingo, otras venden libros y casetes (la llamada literatura,
música y parafernalia cristiana), vendiendo sus doctrinas, filosofía
y práctica religiosa en el nombre de Jesucristo y del ministerio
cristiano. Algunos abiertamente ruegan por dinero, como lo hacen los
evangelistas de televisión y de cruzadas y los que ofrecen “sanidades”.
Jesús y sus discípulos nunca pidieron ni le enseñaron
a otros a pedir dinero. Ningún verdadero creyente pide dinero
como apoyo a su ministerio ni a otra cosa. Su confianza por provisión
y pago no está en los hombres sino en Dios que es quien dirige
la obra de ellos. Los que le sacan dinero a la gente “para la obra
de Dios” son charlatanes. Son ladrones y mentirosos.
REGISTRO CON EL GOBIERNO
Las sectas se registran con el gobierno para obtener exención
de impuestos y licencia de organización religiosa. La razón
principal de por qué lo hacen es por motivos financieros. Ellos
quieren animar a la gente a que los apoye. Si las donaciones son deducibles
de los impuestos, la gente, especialmente los ricos, están más
dispuestos a dar. Además, ¿quién no querría
un negocio exento de impuestos? Muchas iglesias acumulan riqueza con
la exención de impuestos. Todo está ligado a mammon.
¿Licencia? ¡Imagínese eso! ¡Los cristianos
necesitados de que el mundo incrédulo les autorice hablar la verdad,
predicar el evangelio u oficialmente o públicamente adorar a Dios! ¿Se
imagina usted a Jesucristo, Rey de reyes y Señor de señores,
registrando a Su Iglesia con el gobierno para que le permitan predicar
el arrepentimiento a todos y poner Su vida por la humanidad? ¿Necesitó Jesús
un permiso de Pilato para ser asesinado por él? ¿Puede
alguien de verdad concebir que los cristianos se registren para tener
derecho a hacer lo que hacen? Las sectas o cultos sí tienen esa
noción, la predican, la viven; porque ellos tienen poco o nada
que ver con el Señor Jesucristo como lo profesan. Ellos demuestran
que son del mundo tanto en su conducta como en su pensamiento.
DEPENDER DE LA DOCTRINA ORTODOXA
Millones que profesan fe en Cristo tienen su fe no en Cristo Mismo,
aunque dicen que sí, sino en doctrinas que ellos aseguran que
son Cristianas y Bíblicas. Ellos creen en estas doctrinas porque
la mayoría de cristianos profesantes las creen y las han creído
por muchos siglos. Cuanto más antiguo sea algo, más legítimo
y autoritativo le parecerá al mundo, al hombre carnal. La fe de
ellos se basa en el tamaño, la edad, la popularidad y cualquier
otra cosa menos en la persona de Jesucristo. Esto no significa que la
verdad sea nueva. La Verdad siempre fue y siempre será.
DOCTRINA DEL TORMENTO ETERNO
El tormento eterno es una doctrina predominante en la mayoría
de las sectas cristianas. No se puede inventar o imaginar una enseñanza
más odiosa y asesina del carácter de un Dios de amor. Es
lo peor de lo peor. Las sectas la creen y la predican para ganar poder
sobre las almas y para experimentar, por lo menos en la imaginación,
algún placer por el sufrimiento de aquellos que no ven las cosas
igual que ellos. Es una forma de venganza imaginaria, personal y privada,
una venganza sedienta de sangre y sin misericordia o consciencia. Los
cultos usan el temor para ganar conversos al Dios de amor. ¡Qué irónico! ¡Qué diabólico!
Muchos tomarán varios pasajes y los van a interpretar como si
dijeran que Jesús y sus discípulos predicaban una trampa
tan demoníaca. Nunca lo hicieron y nunca lo harían. Es
contraria a toda la creación y al Creador. Usted puede leer La
Restitución de Todas las Cosas (disponible sólo en ingles) en nuestro sitio en relación
a este asunto.
POSTURAS DOCTRINALES FORMALES
Los cultos manejan una “declaración de fe” formal.
Para ellos, no se trata de la vida o de caminar siempre con Dios adorándole
en espíritu y en verdad. Más bien se trata de doctrina
y de una conducta formal y religiosa. Ellos dicen que deben identificar
y definir su fe. Ese es un argumento impuro, nacido de los razonamientos
de hombres. Los fariseos tenían doctrina y en varios puntos era
verdad, pero ellos eran una “iglesia” que crucificó al
Señor.
¿Dijo Jesús “tienes que creer en el bautismo en
agua por inmersión para ser salvo” o “tienes que ser
un buen miembro de esta congregación local para serle agradable
a Dios” o “Tienes que usar el nombre correcto de Dios (YHWH)
si quieres obtener el favor de Dios”? o ¿Dijo Él “tienes
que creer en esto, esto y esto…para estar bien”? Pues, no,
en lo absoluto. Son los hombres quienes han dicho todas estas cosas.
Los cultos las dicen. Los verdaderos de Dios no lo dicen. Jesús
dijo que la obra de Dios era creer en Él, temer a Dios y guardar
Sus mandamientos, mediante un nuevo nacimiento.
Eso no significa que no haya verdaderas doctrinas que son necesarias.
Significa que la fe no viene por ningún reconocimiento intelectual
(aunque sincero) o confesión verbal, de ciertas doctrinas. La
mayoría de denominaciones funcionan de esta manera. Los fariseos
y saduceos, dos sectas prevalecientes en los Días del Señor
en su carne, tenían doctrinas correctas (especialmente los fariseos). ¿Tenían
fe ellos? Ellos condenaban al Señor y a sus seguidores de ser “una
secta”. ¿Por qué? Porque Jesús y sus discípulos
hablaron la verdad, testificaban contra el mundo y no se ajustaban a
los muchos moldes de doctrina que las sectas fabrican para hacer a Dios
a la propia imagen de ellos y para sus propósitos egoístas.
FORMALIDAD, CEREMONIA Y RITUAL
Las sectas ponen un gran énfasis en la observancia formal de
ceremonias religiosas, rituales, formalidades y “cultos” o “servicios”.
Algunos lo hacen una vez a la semana; otros, dos veces; algunos, todos
los días y otros, varias veces al día. La formalidad es
la vívida demostración de la justicia del hombre. Uno no
miraba formalidades en el Señor Jesucristo o en alguno que caminara
por fe guiado por el Espíritu. Aunque se reunían, oraban,
adoraban, bautizaban y predicaban, no eran indulgentes con el formalismo
ni lo promovían. La indulgencia y la promoción de la formalidad
es una marca clara de los caminos de Satanás, lo cual gusta a
los hombres, pero ofende al Señor Jesucristo. Él dijo que
los que eran nacidos del Espíritu eran como el viento. No se puede
saber de dónde vienen o hacia dónde van (Juan 3). Pablo
dice que los que son guiados por el Espíritu son los hijos de
Dios. Los cultos o servicios formales con horarios predecibles no son
para nada la dirección de Dios, sino la dirección y el
poder de control del hombre.
Muchos alegarían que el Señor instituyó “La
Cena del Señor” (definiéndola en sus propios términos). Él
no hizo tal cosa. Muchos imitan la única parábola del lavatorio
de pies que el Señor mostró a sus discípulos y lo
han convertido en una ceremonia. Ellos sólo demuestran que saborean
las cosas de los hombres. Las cosas de los hombres son las cosas de los
cultos y las cosas de los cultos son las cosas de los hombres.
Lea Cristianismo Falso, El
Caso de los Llamados a Salir (disponibles
en español), y La
Naturaleza del Engaño (disponibles sólo en ingles).
EDIFICIOS SAGRADOS
Los edificios sagrados, llamados “iglesias”, son importantes
para las sectas y están cerca o en la cima de sus listas de prioridades.
A tales edificios, ellos les llaman “la casa de Dios”, un “santuario”, “templo”, “parroquia”, “tabernáculo” o
una “iglesia”. Igualmente, tienen mueblería y arreglos
sagrados, tales como altares, estatuas, cuadros, púlpitos, bancas,
utensilios para “La Cena del Señor”, cruces, pináculos,
puertas arqueadas, vestimentas para el clero, coros y otros participantes
en funciones y ejercicios religiosos, así como otros objetos y
accesorios religiosos. No se encuentra que ninguna de estas cosas identifique
al Señor Jesucristo o a Sus discípulos. En tanto que Sus
discípulos toman la cruz espiritual de muerte a este mundo y al
yo en realidad espiritual, las sectas fabrican, adornan y adoran cruces
físicas, la obra de sus propias manos, creyendo adorar a Dios
así.
Es cierto que Jesús y sus discípulos iban a las sinagogas
y al Templo. Pero eso era porque allí era donde estaba la gente
a quienes ellos fueron enviados a hablarles, y el Templo aún estaba
vigente bajo la autoridad de Dios. Ellos no construyeron sus propios
edificios como lugares de “adoración sagrada.” Cuando
los discípulos vinieron a Jesús haciendo observaciones
sobre la grandeza arquitectónica del Templo, Jesús profetizó su
destrucción, enfatizando que la fe, la verdad y la piedad no tienen
nada que ver con lo externo sino con lo interno.
ÉNFASIS EN LO EXTERNO
Las sectas le dan énfasis o valor a varias cosas externas como
la ropa, el largo del cabello, la barba, la vida en comunidad y artículos
religiosos de uso personal como cruces en el cuello y la solapa. Para
muchos, es importante la ropa formal en días normales de “adoración”. ¿Qué logra
esto en aquellos que no pueden vestirse de esa manera? ¿Qué tan
bienvenidos son, tanto para los de la congregación como para sí mismos
en cómo se sienten?
Aunque Jesús ciertamente habría alentado que se usara la
etiqueta y apariencia apropiadas, él no hacía que vistieran
formales o iguales, o que se volvieran técnicos y meticulosos
como lo vemos en los fariseos, los huteranos, los menonitas, los mormones,
muchos reformadores y otros. Estas cosas son de la justicia del hombre
y no de Dios. En los días del Señor en la tierra, había
muchos que le daban importancia a lo trivial y trivializaban lo importante.
A ellos, Jesús les dijo:
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
porque diezmáis
la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más
importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto
era necesario hacer,
sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis
el mosquito, y tragáis el camello! ¡Ay de vosotros,
escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis
lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis
llenos de robo y de injusticia. ¡Fariseo
ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que
también
lo de fuera sea limpio. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos,
hipócritas!
porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera,
a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están
llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también
vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los
hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía
e iniquidad.” (Mateo
23:23-28)
En realidad, los fariseos hacían algunas de las cosas que Dios
requería, pero también tenían muchas otras leyes
que Él no había ordenado. Ahora, yo estoy hablando de quienes
hacen todo tipo de reglas que Dios no ha ordenado. Hay muchas sectas
así y muchas reglas así.
USO DE IMÁGENES E ÍCONOS SAGRADOS
Aunque Dios prohíbe hacerse o tener imágenes en contexto
de adoración, las sectas, así como los que hacen lo suyo
fuera de Él, las hacen y las tienen.
Aun cuando estas cosas son vistas por el hombre como divinas e indicadoras
de piedad, son una señal clara de religión falsa y de continuación
de las tradiciones y prácticas paganas disfrazadas de “cristianas”.
Estas son precisamente las cosas que a los hijos de Israel se les ordenó que
destruyeran, un mandamiento que indica cuán odiosas son para Dios
y cuán peligrosas para el hombre.
El Señor Jesucristo vino a darnos vida, no representaciones engañosas
y vacías. En el principio, Él envió a sus apóstoles
y discípulos, quienes, siendo criados como judíos y conocedores
de la Ley, no tenían ni usaban imágenes e igualmente enseñaban
a los gentiles a abstenerse de la “contaminación de los ídolos”.
Pablo les dijo a los hombres de Atenas, una ciudad llena de ídolos
(los cuales resultan de que el hombre quiera hacer a Dios a su propia
imagen):
“Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Deidad
sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación
de hombres. Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia,
ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.” (Hechos
17: 29-30)
La verdadera fe es conocer y ver a Dios como Él es, y no como
los hombres se imaginan que Él debe ser. Esto último son
las obras de los hombres (cultos), los caminos de la destrucción.
Lo primero es la roca sobra la cual esta edificada Su iglesia. Este tema
lo cubrimos en mayor profundidad, con más explicaciones y ejemplos
prácticos en Imágenes Religiosas, Iconos y Semejanzas (disponible sólo en ingles).
LÍDERES ASALARIADOS
Los ministros y las autoridades religiosas de las sectas pueden contratarse,
despedirse o retirarse. Ellos son, por supuesto, los que Jesucristo llamó “asalariados”.
Casi invariablemente, ellos son educados y entrenados en “Institutos
Bíblicos” y seminarios. Ellos reciben papeles y recomendaciones
de los hombres, de organizaciones religiosas. Son entrevistados por las
congregaciones, los contratan, les pagan un sueldo regular y les dicen
qué deben hacer y cómo deben pastorear a las ovejas. Ni
quiera Dios que vayan a predicar cualquier otra cosa diferente a la doctrina
que esa congregación acepta. Ni quiera Dios que se atrevan a reprender
o a desaprobar a alguien. Para mantener sus empleos, los asalariados
deben ser políticos. Deben acariciar el oído y dar elocuentes
defensas de la doctrina de “los fieles”. Deben entretener
a sus audiencias y ser lo suficientemente efectivos para ganar nuevas
almas para el rebaño. De otro modo, los despiden.
¡Pobres y miserables criaturas! Sin duda, los que agradan a los
hombres deben tener las vidas más difíciles de todas las
personas en la tierra. No pueden ser ellos mismos, aunque hacen una gran
demostración de que lo intentan. Ellos se conviertan “en
todas las cosas para todos los hombres para poder ganar algunos.” (¿O
será para sacar ganancias? Creo que es esto último.) Por
esto, ellos son recompensados con títulos prohibidos por Cristo,
tales como “Padre” o “Reverendo” o “Rabino” o “Doctor” y
consiguen que se les impriman letras de autoridad religiosa detrás
de sus nombres.
Me pregunto cuánto tiempo habría durado Juan el Bautista
como pastor de la “Primera Iglesia Unida” con este mensaje
de apertura para la multitud que vino a ser bautizada por él:
Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas
por él:
“¡Generación de víboras!, ¿quién
os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos
dignos de arrepentimiento y no comencéis a decir dentro de vosotros
mismos: "Tenemos a Abraham por padre", porque os digo que Dios
puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Además, el
hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por
tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa al fuego.” (Lucas
3: 7-9)
Por supuesto, como hombre de Dios, fue Dios quien lo preparó,
fuera de las instituciones oficiales de aprendizaje y “entrenamiento
espiritual.” Juan fue enviado por Dios y no por los hombres. Él
condenó las obras de los hombres. ¿Serían contratados
Jesús y Sus discípulos, tomarían ellos un salario
y seguirían las instrucciones de los hombres en vez de las de
Dios? Como está escrito:
“Mientras estaba en Jerusalén, en la fiesta de la Pascua,
muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía.
Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque
los conocía
a todos; y no necesitaba que nadie le explicara nada acerca del hombre,
pues él sabía lo que hay en el hombre.” (Juan 2:
23-25)
¿Tenían Jesús y Sus discípulos “credenciales” de
instituciones “acreditadas”?
Lea:
“Y se admiraban los judíos, diciendo: ¿Cómo
sabe éste (Jesucristo) letras sin haber estudiado?” (Juan
7:15)
“Cuando llegó al templo, los principales sacerdotes y los
ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba,
y le preguntaron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Quién
te dio esta autoridad?” (Mateo 21:23)
Usted dirá: “¡Pero ese era Jesús, el Hijo
de Dios a quien servimos!” ¡Estas cosas no se aplican a Él!” Pero
lea lo que Jesús les decía a Sus discípulos:
“Entonces Jesús les dijo otra vez: ¡Paz a vosotros!
Como me envió el Padre, así también yo os envío.” (Juan
20:21)
“Entonces viendo la valentía de Pedro y de Juan, y sabiendo
que eran hombres sin letras y del vulgo, se admiraban; y les reconocían
que habían estado con Jesús.” (Hechos 4:13)
Los cultos no han “estado con Jesús.” ¿Por
qué otra razón podrían ellos estar haciendo justamente
lo contrario de lo que Jesús y Sus seguidores hacían?
¿Cómo le fue a Jesús con su primer sermón?
Aquí está una parte del registro:
“Vino a Nazaret, donde se había criado; y el sábado
entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a
leer.” (Lucas 4:16)
“Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de
ira. Levantándose, lo echaron fuera de la ciudad y lo llevaron
hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de
ellos, para despeñarlo.” (Lucas 4:28-29)
Lea todo el pasaje usted mismo. Nada que ver con agradar a los hombres.
SER DE LOS MUCHOS
“Los cultos son muchos: los verdaderos son pocos.”
Que se sepa que las palabras de Señor son verdaderas al decir:
“Entrad por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso
el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran
por ella; pero angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la
vida, y pocos son los que la hallan.” (Mateo 7:13-14)
Las sectas son muchas cuando se trata de las organizaciones llamadas
iglesias. A menudo hay muchos miembros en estas sectas, y las principales
tienen mayor cantidad de miembros. ¿Por qué es esto así?
Es porque las sectas atraen a quienes están más interesados
en sí mismos que en Dios. Están más interesados
en los beneficios sociales y personales. Son amadores de los placeres
más que de Dios. Igualmente, la mayoría de los miembros
de las sectas nacen dentro de las “iglesias.”
Mientras los religiosos eran muchos, poderosos y socialmente aceptados,
Jesús y Sus discípulos eran pocos, débiles en términos
de lo que el mundo considera fuerte, y aborrecidos por las autoridades
religiosas. Siempre ha sido así.
DE FÁCIL AFILIACIÓN PARA CUALQUIERA
Las sectas, casi invariablemente, son de fácil afiliación.
Todo lo que uno necesita hacer es estar de acuerdo con ellos, vestirse
como ellos, asistir a los “cultos” (lo que sea que signifique
eso), dar dinero, tal vez firmar una membrecía o bautizarse en
agua, y “¡listo!”, ya se es miembro. ¿A quién
podrían rechazar? Yo sé que hoy en día, yo podría
unirme a cualquier secta que escogiera, de las cuales hay miles. ¿Hay
alguna duda de que Jesús y sus seguidores podrían haberse
unido a los fariseos, a los saduceos o a otros? Pero ellos no hicieron
eso. Ellos no estaban afiliados a ninguna organización formal.
Sin embargo, ¿qué tan fácil es unirse al Cuerpo
de Jesucristo, la verdadera iglesia? Es imposible, porque ésta
no es una obra o decisión del hombre. Como está escrito:
“Y perseverando unánimes cada día en el templo,
y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría
y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con
todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día
a la iglesia los que habían de ser salvos.” (Hechos 2:46-47)
CONTROL MENTAL
¿Quiere usted control mental? Pruebe con una secta. ¿Cuáles
son las técnicas? Ya hemos mencionado muchas de ellas. Edificios
grandes e impresionantes, cultos formales, ceremonias, títulos,
apariencia de piedad, beneficios sociales, la mejor ropa el día
domingo y mucho más.
¿Le “lavan el cerebro” a la gente en estas organizaciones?
Pruebe, sólo pruebe hablar con un Adventista del Séptimo
Día y verá cuán lejos llega. Trate de hablar con
un Testigo de Jehová y verá qué tan fácil
puede ser. Trate de hablar con un católico y averigüe si
es fácil hablarles la verdad sin ser tildado de “ataca-católicos” o
de “promotor de odio”. ¿Ha tratado alguna vez de hablar
con un mormón? ¿Qué tal con un “duro de matar
bautista”, o con un “orgulloso anglicano”, o un correcto “de
dos en dos”? Todos ellos tienen las respuestas…todos ellos,
o si no saben las respuestas por sí mismos, creen que su iglesia
sí las sabe. Una vez, tratando de alcanzar a mi padre, él
me dijo: “¡Yo nací católico y MORIRÉ católico!” Así fue.
Hablando del control mental y de la adoración al hombre, pruebe
con el Papa. Su hospital se llama “El Vaticano III” porque él
pasa allí como paciente casi tanto tiempo como el que pasa en
el Vaticano o en su residencia de verano. ¡Este es el que dice
ser el único representante del Sanador de toda la humanidad! ¡Este
es el hombre que alardea tanto de autoridad temporal como celestial sobre
las vidas de todos los humanos en la tierra! ¡Este es el hombre
que se supone que representa a Dios en la tierra! Trate de señalarle
estas cosas a un católico y rápidamente usted será silenciado
y condenado.
El Papa no puede equivocarse. Si él prevalece es un héroe;
si cae, lo hace con mucha valentía. Si está bien, es porque él
es piadoso; si se enferma, ¡qué bien lo sobrelleva! Muchos
sufren todos los días y nadie lo sabe, pero apenas estornuda el
Papa, y aparece en todas las primeras planas y en las noticias de las
seis de la mañana. Él perdona a su posible “asesino” en
público en televisión. El Señor reprendió severamente
a los fariseos por esa misma clase de payasadas. ¿Quiere usted “culto
a la personalidad” o tener un líder “carismático” o
seguir a un “hombre”? Aquí lo tiene como en ningún
otro caso conocido en la tierra.
Jesús dijo:
“Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque
uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y
no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro
Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros;
porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros,
sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado,
y el que se humilla será enaltecido.” (Mateo 23: 8-12)
En contra de Su propia Palabra, a los sacerdotes se les llama “Padre,” y
como si esto fuera poco para desafiar al Señor Jesucristo, el
Papa (lo cual significa “padre”) se llama a sí mismo
nada menos que ¡“El Santísimo Padre”! Más
de mil millones de personas siguen su descarada impudencia contra el
Señor Jesucristo, mientras se declara a sí mismo como Su “único
vicario” sobre la tierra. Sí, le dan este título,
con gusto, para que él reine sobre ellos con majestad y honor
entre los hombres. ¡Los poderes del misterio de la iniquidad y
el poder engañoso del pecado son sencillamente desconcertantes!
Además, son muchos los católicos que pedirían mi
cabeza por atreverme a decir estas cosas, una vez más dando testimonio
contra sí mismos en cuanto a su verdadera fuente de inspiración.
Hoy en día tenemos anglicanos y feligreses y “ministros” de
la Iglesia Unida que son homosexuales. Los que están dentro de
estas organizaciones y no están de acuerdo con lo que hacen o
no lo aprueban, ¿se salen de estas iglesias? Muchos no lo hacen.
No es asunto de lo correcto o verdadero para ellos, ni se trata de lo
que ocurre dentro de sus organizaciones. Lo que importa es que “morirán
anglicanos (o Unidos) porque ellos nacieron anglicanos (o Unidos)”.
Para ellos, su iglesia es más importante que Dios.
¿Cómo es que los que nacen en una religión están
invariablemente convencidos de su religión? ¿Cómo
es que no se les ocurre a ellos que el mismo fenómeno ocurre en
todas las denominaciones y organizaciones religiosas? ¿Quiere
usted un “lavado de cerebro”? Si esto no es un “lavado
de cerebro”, ¿qué es entonces?
Hable con un verdadero creyente en Cristo, y usted verá que él
o ella cree, no por lo que le enseñaron en la religión
formal, sino a pesar de ello. Él o ella están tan VIVOS
como lo estaban el Señor y sus discípulos en sus días.
CENSURA DE LAS ENSEÑANZAS EXTERNAS
Una marca segura de la falsedad es prohibirles a los miembros que lean
literatura externa o que se expongan a enseñanzas de quienes estén
fuera de sus organizaciones. Los líderes prohíben esto
con el pretexto de que están guardando a sus ovejas de los hijos
del diablo y de las tinieblas, quienes, según ellos, son todos
los que no están de acuerdo con ellos o son indiferentes con ellos.
La realidad es que estas personas tienen miedo de la verdad. Ellos no
confían de corazón que lo que ellos creen sea la verdad
sólida de Dios, aunque ellos negarán el hecho con tanta
fuerza como cuando Pedro negó al Señor. Esto sucede porque
ellos no conocen al que es la Verdad, al que Pedro negó. A ellos
se les encuentra negándolo constantemente, como una política
organizacional y una forma de ser. Ellos no han sido liberados del espíritu
de temor.
“Huye el impío sin que nadie lo persiga, pero el justo
está confiado como un león.” (Proverbios 28:1)
“El que teme no ha sido perfeccionado en el amor.” (1 Juan
4:18)
Nos hemos encontrado tan seguido con mormones y con Testigos de Jehová,
como ejemplos prominentes, quienes no están preparados para escuchar
con objetividad a lo que otros tienen que decir, pero que sí están
más que listos para declarar sus doctrinas. De hecho, cuando sus
misioneros han venido a las puertas de nuestras casas, sólo lo
hacen para echarnos sus organizaciones y enseñanzas, pero nunca
para oír y considerar lo que la Biblia dice realmente. A la primera
mención de desacuerdo según lo que dicen las Escrituras
y lo que ellos han aprendido, inmediatamente buscan una manera de evitar
el asunto y vuelven a su doctrina o simplemente se van.
¿No es ésta una señal de arrogancia o ignorancia,
todo envuelto en una sola cosa? Los que conocen la Verdad son libres
para escuchar, así como para hablar. Los que están en la
verdad invitan a los que están errados a que hablen, a modo de
tener la oportunidad de hablarles la verdad a quienes están en
error. Para hacer esto, ellos deben escuchar y poner atención,
pero los que están errados y sirviendo en sus organizaciones no
soportan ni escuchar la verdad, mucho menos responder a ella.
Los que están en error tienen miedo de escuchar la verdad, para
no confundirse más de lo que ya están. En lo profundo de
su ser interior, ellos se sienten inseguros. Hacen su mejor intento por
convencer a otros de su arenoso fundamento en la falsa doctrina, como
si algún converso o adepto a su organización o sistema
de creencia, de algún modo, confirmará sus pasos y será la
prueba de que ellos tienen la razón. Ellos ponen su fe en los
números (lo cual es lo opuesto a la manera de Dios). La verdad
se vuelve más difícil y confusa en la consciencia de aquellos
que tienen un propósito distinto al de conocer la verdad y a hacer
la voluntad de Dios. Ellos prefieren salvar sus vidas y sus mentiras
e ilusiones, en tinieblas, en vez de perderlas por la Verdad y por causa
del Señor.
“Y ésta es la condenación: que la luz vino al mundo,
y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus
obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz
y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que
practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras
son hechas en Dios.” (Juan 3:19-21)
GUARDAR LA RELIGIÓN Y LAS TRADICIONES JUDÍAS
Un reciente fenómeno en la escena religiosa es el “retorno
a las raíces hebraicas”, a las “tradiciones de los
padres” y a “la fe una vez dada a los santos judíos.” Tenemos
una verdadera proliferación de congregaciones “mesiánicas” a
nivel mundial. En niveles variados, ellos le ponen énfasis a “El
Nombre” o “HaShem”, al Nombre Hebreo para el Creador,
usando el idioma hebreo para palabras clave en la Biblia, para nombres,
títulos, términos religiosos, observancias, fiestas y tienen
una debilidad por las tradiciones y ceremonias judías. Si usted
llama al Creador “Dios” o a Su hijo “Jesucristo” bien
puede estar llamándole su “amante padre” a Satanás.
Para muchos grupos más fanáticos, con eso, es como que
usted se haya bajado los pantalones y defecado en público. Si
usted no usa apelativos hebreos, usted es un pagano y caso cerrado. Estos
son cultos o sectas, que ponen el énfasis en lo externo creyendo
que son lo especial de Dios, amantes hijitos que odian todo lo que no
se ajuste a su concepto de “Dios” o de “Yahweh”.
Imagínese usted, todos los que confían en su propia justicia,
como es el caso de los cultos, al final son una misma cosa.
Jesús y sus discípulos no andaban por allí despreciando
al mundo o insistiendo en que se usara el idioma hebreo, las costumbres,
las tradiciones y ceremonias religiosas y vestimenta judías. Esa
clase de legalistas fueron Sus mayores molestias y sus enemigos. Sus
palabras más duras fueron contra estos a quienes llamó serpientes.
Ellos lo mataron en ese tiempo y continúan persiguiéndolo
a Él y a sus verdaderos seguidores hoy en día. Ellos son
la élite de los hipócritas, la auto-justicia encarnada,
presumiendo que sirven a Dios al glorificarse a sí mismos como
adoradores. Lo peor de los juicios está reservado para ellos.
Lea: Doctrinas Diabólicas #32)
Es importante guardar las tradiciones y prácticas judías (disponible sólo en ingles).
CELEBRAR LAS FIESTAS PAGANAS
La mayoría de las sectas van con la corriente del mundo y festejan
con el mundo. Celebran y observan el domingo, la navidad, la semana santa,
el día de San Valentín, Día de las Brujas (Halloween),
cumpleaños, aniversarios, Día de la Madre y del Padre.
¿Celebrarían estas cosas Jesús y sus seguidores?
Para nada. Son muchos los testimonios escriturales que más bien
refutan estos eventos. Para Dios no se trata para nada de la cantidad
de vida sino de la calidad, aun cuando Él puede recompensar con
longevidad. No se trata de conmemorar las cosas de este mundo o de esta
vida, sino de poner nuestro afecto en las cosas de arriba. No se trata
de honrar a otras deidades, sino de adorarlo a Él.
Lea: Ese
Diabólico Espíritu de la Navidad (disponible
en español) y El
Sabbat (disponible sólo en ingles).
FALTA DE RAZÓN Y PRACTICIDAD
En las sectas hay hipocresía en muchos aspectos, sin ser el menor,
el hecho de que tienen una horrenda falta de razón y de practicidad.
Parecen pensar que el cristianismo sólo se trata de hacer una
profesión de fe en Dios (lo cual, según la Biblia, los
demonios también lo hacen), ir a la iglesia, cantar en el coro,
vestirse “apropiadamente”, diezmar, orar y leer la Biblia
(a veces). Cuando se trata de asuntos prácticos, tales como comer
apropiadamente, respetar el ambiente, usar prácticas de agricultura
sostenible, usar para sí mismos remedios médicos naturales
y tantas otras cosas buenas necesarias y razonables, ellos, en forma
general, carecen de entendimiento. No sólo consumen el veneno
del mercado, sino que también lo producen y le sacan ganancia.
No hay reconocimiento de la manera de Dios para tratar la tierra que
se nos dio como nuestro hogar.
En cuanto a esto está escrito: “Y se airaron las naciones,
y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el
galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que
temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de
destruir a los que destruyen la tierra.” (Apocalipsis
11:18)
Yo siempre me estoy enfrentando a personas que están sufriendo
y muriendo por su estilo de vida sin Dios, especialmente en la dieta,
la calidad del agua que beben, las prácticas en granjas y huertas,
el mantenimiento de la casa, y más. Pero trate usted de decirles
algo. Lo verán como si usted fuera de otro planeta. Mis palabras
ni siquiera les entran por un oído, peor para que les salgan por
el otro. Ellos NO ESCUCHAN. “Lo sentimos; no creemos lo que usted
cree.” Y así mueren en sus pecados.
Hágase usted esta pregunta: ¿Habría el Señor
usado herbicidas, pesticidas, fungicidas, hormonas de crecimiento, colorantes
artificiales, saborizantes, antibióticos y fertilizantes artificiales
en la agricultura y en la producción de alimentos, matando así al
hombre, a las bestias, a los insectos, a las plantas y a los microorganismos? ¿Se
habría dado el lujo Él, cómoda y habitualmente,
de comer comidas rápidas? ¿Habría Él sanado
o enseñado a sanar mediante radiación o quimioterapia (¡Qué contradicción!) ¡Difícilmente!
Los que dicen adorarle a Él lo hacen todo el tiempo. A las sectas,
estas cosas les importan un comino. Contaminar la comida y el ambiente
es “negocio, como siempre”; no es gran cosa.
Lea: La Dieta Física Cristiana (disponible sólo en ingles).
VIDAS EN DICOTOMÍA
En muchos casos, las sectas viven dos vidas. Tienen su vida “religiosa”,
generalmente el domingo o el sábado, y tiene su vida secular.
Para ellos está la “iglesia” por un lado, y el “trabajo” o
el “negocio” por otro; lo sagrado y lo profano, lo físico
y lo espiritual. Quieren que Dios esté fuera de los asuntos sociales
y ocupacionales de cada día. Él no cabe allí. Su
lugar está estrictamente limitado a la “iglesia”.
Si usted menciona a Dios durante la semana, en un lugar de trabajo, usted
es un fanático, un loco religioso.
Jesús y Sus discípulos vivían la vida completa
y no hacían tales divisiones. Para ellos, todo era una sola cosa
en Dios. Ellos hablaban en todas partes y apuntaban a todos los asuntos
de nuestra existencia. No había lugar donde ellos no buscaran
y tomaran la oportunidad de predicar el Reino de Dios, quien es el Creador
de todas las cosas. Las sectas no tienen nada que ver con Aquél
a quien profesan adorar, para nada. Jesús dijo:
“El que no es conmigo, contra mí es, y el que conmigo no
recoge, desparrama.” (Lucas 11:23)
AVERGONZARSE DE JESUCRISTO
Esta marca se relaciona con la marca de la dicotomía. Sin embargo,
es bastante específica y sobresaliente, y si lo pensamos bien,
bastante peculiar. Yo crecí en la Iglesia Católica. No
había una sola persona en esa iglesia que hablara públicamente
del Señor Jesucristo, incluyéndome a mí. Todos claramente
nos avergonzábamos de Él. Y todos habíamos sido “bautizados” cuando
niños, “confirmados” a la edad de 12, enseñados
en la doctrina católica o el catecismo, íbamos a la iglesia
regularmente, cantábamos en el coro, celebrábamos la navidad
y la semana santa, teníamos un grupo juvenil en la iglesia, algunos
de nosotros servíamos como monaguillos, y algunos de nosotros
hasta asistimos a un seminario menor. Aunque nos daba miedo mencionar
el Nombre de Señor, ciertamente no nos daba miedo maldecirlo,
o fumar o emborracharnos en público, o contar chistes sucios.
La reticencia a proclamar Su Nombre en público es una característica
común de las sectas, aunque otros usan Su Nombre para promover
sus propios intereses religiosos. No todas, pero sí muchas sectas,
tienen esta marca, ¿Cómo es que uno puede ir a la iglesia,
lo cual presumiblemente se trata de adorar al Creador, pero avergonzarse
de tan sólo mencionarlo en el mundo secular y hasta en la misma
iglesia? ¿Cómo es que la gente puede, no sólo quedarse
cómoda en estas iglesias, sino también comprometerse e
involucrarse -mientras los ministros o sacerdotes “dirigen los
cultos” y predican-, y a la vez, avergonzarse del Señor
Jesús? ¿Cómo es que “ir a la iglesia” es
algo aceptable para el mundo, pero declarar y adorar abiertamente el
Nombre del Señor Jesucristo no lo es? ¿Qué dice
eso de estos grupos e instituciones? Dice lo que Jesús dijo de
ellos:
“Por lo tanto, quienquiera que se avergüence de Mí y
de Mis palabras en esta generación adúltera y pecadora,
el Hijo del Hombre también se avergonzará de él
cuando venga en la gloria de Su Padre con Sus santos ángeles.” (Marcos
8:38)
LIBROS ESTIMADOS IGUAL QUE LA BIBLIA
Los mormones tienen una obra completa que difiere tanto de la Biblia
tanto en espíritu como en contenido, excepto en el dar honra de
labios a principios y leyes. Mientras la Biblia es un testimonio detallado
del Hijo de Dios y tiene un registro histórico perfectamente respetable
y verificable, con registros de profecías especificas que se han
cumplido, el libro de Mormón no tiene nada, y aún así le
dan más credibilidad y respeto que a la Biblia. ¡Engaño,
tú eres poderoso! Sin embargo, es Dios quien les ha dado un espíritu
de error para que crean a la mentira, y cuando Dios es quien envía
error, ¿Quién podrá estar de pie o resistirlo (2
Tesalonicenses 2:11)?
(Sin embargo, que conste que los libros, los escritos, los sueños
y la revelaciones de verdad inspirados por el Autor de la Biblia, el
Señor Jesucristo, sí pueden estimarse igualmente como la
Biblia.)
NEGAR EL VIEJO O EL NUEVO TESTAMENTO
Hay quienes dicen que el Viejo Testamento ya no es relevante, que sólo
era para los judíos, que Jesucristo nos ha librado de “la
Ley y los profetas”. Están en error. Nunca Jesús
o sus discípulos enseñaron tal cosa. Por el contrario,
Jesús dijo:
“No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas.
No he venido para abrogar, sino para cumplir.” (Mateo 5:17)
Tampoco dice tal cosa la porción del Nuevo Testamento pos resurrección.
Si uno considera bien el Nuevo Testamento, todo está fundamentado
en, y ampliamente sacado de, el Viejo Testamento. Decir que ya no necesitamos
el Viejo Testamento o que ya no es relevante porque tenemos el Nuevo,
es como decir que una vez construida una casa, ya no es necesario el
cimiento. Eso es tontería. El rechazo al Viejo Testamento es el
rechazo a Dios mismo. Jesús, al citar la Ley y los profetas, citó palabras
de verdad y vida eterna, las cuales nunca pierden relevancia. Quienes
conocen, aman, creen y obedecen al Señor, entienden esto.
Por otra parte, están los que, en el Nombre de Jesucristo o no,
rechazan la autoridad del Nuevo Testamento. Algunos hasta condenan al
apóstol Pablo como charlatán y a algunos o a todos los
libros como falsos, alterados o no inspirados por Dios. La relevancia
del Nuevo Testamento se fundamenta en la verdad de que Jesucristo es
el Mesías que cumplió la ley y los profetas. Tiene ese
registro, escrito por hombres que voluntariamente lo escribieron con
su propia sangre. Es el único registro específico del Señor
Jesucristo disponible aunque todo el Viejo Testamento apunta a y escribe
acerca de Él. De Él es que se trata toda la Biblia. Los
que niegan el Nuevo Testamento como Escritura inspirada por Dios, niegan
que Jesucristo es el hijo de Dios, el Mesías profetizado en el
Viejo Testamento.
ADORACIÓN A LA BIBLIA
Aun cuando la Biblia es inspirada por Dios, no es Dios mismo. Muchos
se juntan, no obstante, en adoración a la Biblia. Ellos justifican
lo que hacen basados en sus interpretaciones de las Escrituras, como
si la inspiración divina de ellos les confiriera infalibilidad.
Toman la posición de que la Biblia es la autoridad final, y por
lo tanto, si están de acuerdo con lo que ella dice, o lo que ellos
dicen que dice, tienen la razón. Sobre esto, hay varias cosas
que podemos decir:
Uno, Dios es la Autoridad Final, y a menos que Él abra los ojos
de una persona, esa persona no verá al Señor Jesucristo –el
Camino, la Verdad y la Vida- en la Biblia, Su Libro de Registros. Dos,
las creencias acerca de Dios, aún las verdaderas tales como “Jesús
es Señor”, son vacías y vanas, a menos que resulten
de un conocimiento personal de Él a través del don del
arrepentimiento y la fe de Jesucristo, quien es el autor de las Escrituras
y por Cuyo Espíritu recibimos entendimiento. Tres, los hombres
no tienen derecho a interpretar la Biblia, en otras palabras, a añadir
o a quitar de sus palabras. Los pensamientos del hombre, no son los pensamientos
de Dios. La interpretación viene de Aquél que inspiró las
palabras:
“...entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la
Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía
fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de
Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” (2
Pedro 1:20-21)
En la congregación de Dios, la cual tiene la verdadera adoración
a Dios, no hay lugar para un altar a la Biblia inclinándose a
ella como si en ella se encontrara algún poder o habilidad divinos,
o, siendo más directos, en quien la esté usando. Los mayores
enemigos de Jesús eran los que hacían precisamente esto,
profesando seguir a Dios pero adorando las Escrituras, justificando lo
que hacían porque ellos creían en las Escrituras y exigían
que los honraran a cuenta de ello.
Jesús se dirigió a ellos sobre esto diciendo:
“Vosotros escudriñáis las Escrituras porque a vosotros
os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las
que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para
que tengáis vida.” (Juan 5:39-40)
Entonces ¿Cómo puede usted saber si los que se reúnen
supuestamente en Nombre del Señor lo están buscando a Él,
o si son sólo una secta reunida alrededor de la Biblia, usándola
para justificarse y hacer lo suyo propio, aun ignorando que esto es lo
que hacen? ¿Cómo diferencia usted lo falso de lo verdadero,
puesto que ambos se agarran de la inspiración divina de las Escrituras?
De lo único que usted puede estar seguro, aparte de
la revelación
de Dios, es de que si mira otras marcas de un culto que no están
en nuestra lista, puede estar seguro que la falsedad del grupo o maestro
en cuestión no se anula sólo porque los que tienen tales
marcas digan “seguir la Biblia como la Palabra inspirada por
Dios.” De
hecho, hacer tal declaración sólo sirve para confirmar
que esas marcas dicen la verdad. Satanás se presenta como ángel
de luz, y ¿qué lo calificaría mejor para esa posición
que declarar que las Escrituras son divinas, dándole a él
el sello de divina autenticidad? Los grupos que dicen usar la Biblia
como su guía dada por Dios, pero que andan en oposición
a los caminos de Dios escritos en ella, están usando la autoridad
de las Escrituras para esconderse en las tinieblas, donde el príncipe
de las tinieblas – el príncipe de este mundo - habita,
y donde los simples e ignorantes no pueden discernirlos a ellos ni
a sus errores.
Aun si ellos quedan expuestos, los que se esconden detrás de
la Biblia dicen ser inmunes a la persecución, como los sacerdotes
católicos que han abusado de niños.
A menudo, estos grupos religiosos u organizaciones hacen declaraciones
formales de doctrina con la Biblia prominentemente acreditada como la
base para su agrupación y la autoridad que presumen tener sobre
sus miembros. Aquí está uno de esos ejemplos, el primer
punto de doce creencias declaradas por la Iglesia Evangélica Libre
de América:
“Creemos: Que las Escrituras, tanto el Viejo como el Nuevo Testamento,
son la Palabra de Dios inspirada, sin error en los escritos originales,
la completa revelación de Su voluntad para la salvación
de los hombres y la autoridad divina final para la fe y vida cristiana.”
Jesús y los apóstoles nunca hablaron de que la Biblia
tuviera un lugar preeminente en la vida o fe del creyente. Ese lugar
sólo se encuentra en Dios y en Cristo. Los que Dios ha enviada
citan la Biblia y la usan como prueba y confirmación de lo que
predican y practican, pero nunca le atribuyen a ella el poder para ser
arbitrarios con la “fe y la vida” porque ellos conocen a
Aquél en quien reside ese poder.
Los hombres exaltan la Biblia para elevarse ellos mismos sobre otros,
pero la Biblia exalta a Jesucristo para la Gloria de Dios y para la edificación
de los hombres.
CULTOS O “SERVICIOS” DE SANIDAD
¿Cuándo se puso Jesús a tener ALGÚN tipo
de culto o “servicio”, mucho menos “cultos de sanidad”?
Y cuando sanaba a las multitudes, ¿los persuadía Él
para que primero sacaran sus billeteras y carteras para apoyar Su ministerio?
Se los digo, Dios va a tener Su día con charlatanes como Benny
Hinn, como lo hará y ya lo hizo con Oral Roberts, Peter Popoff
y muchos otros. Estos charlatanes son blasfemos y multitudes de creyentes
profesantes han comido de sus mentiras, de sus falsas promesas, dándoles
sus riquezas a cambio de nada. Su día de pago está cerca.
¿Estás oyendo, Benny? Yo te veo y Dios, quien tú ni
crees que exista, también te ve. ¡Y tienes a mucho del mundo
pentecostal y carismático comiendo de tu mano! ¡Bastardo! ¿Crees
que puedes engañar a Dios o que Él es ciego o que es inexistente? ¡Espera
y verás lo que está reservado para ti, mentiroso blasfemo
y ladrón! No hay muchos más viles que tú. Yo creo
que te reirás un poco cuando leas esto, pero aguarda, observa
y verás si lo que te digo es verdad o no. El fin de tus días
de andar lujosamente sobre las espaldas de los enfermos, de los pobres
y de los desesperados se acerca rápidamente. ¡Dios no permita
que te vayas a ir a la tumba en paz!
MINISTERIOS DE ALCANCE ESPECIALIZADOS
“Tengo una gran carga por la juventud de hoy” se ha dicho
por generaciones. “Juventud para Cristo” es una de esas sectas.
Es verdad que los jóvenes necesitan oír el evangelio. Otros
dijeron: “Necesitamos alcanzar a los estudiantes en el campus” y
así nació “Cruzada en el Campus para Cristo” y “Comunidad
Cristiana Intercolegial”. Sí, los estudiantes necesitan
oír el evangelio. Otros, como el Ejército de Salvación,
fundado por William Booth, alcanzaban a los que están en los barrios
pobres. Ellos también necesitan oír el evangelio. “Las
mujeres necesitan tener comunión unas con otras,” declaró alguien
más, y así es como tenemos “Mujeres Brillando (Aglow).” Los
hombres de negocios necesitan reunirse para tener comunión entre
ellos, y así nacen ¡“Los Hombres Cristianos de Negocios
del Evangelio Completo Internacional (HCNECI)”! Hay que olvidarnos
de todo eso y prediquémosle el evangelio al mundo, y entonces
vino “Operación Movilización”. Hay ministerios
especializados para los hospitales, ministerios para los ancianos, para
los presos, para los leprosos, para los discapacitados, y muchos más.
Todos necesitan que se les predique el evangelio, pero hay una gran diferencia
entre las obras de los hombres en Nombre de Dios y la obra de Dios a
través del hombre.
Todas esas son organizaciones formales, registradas con el gobierno,
haciendo lo suyo propio en el Nombre de Jesucristo. David se refirió a
todos estos:
“En cuanto a las obras de los hombres, por la Palabra de tus labios,
me he guardado de las sendas del destructor.” (Salmo 17:4)
Jesús y sus discípulos no se especializaron en segmentos
sociales. Su atención y enfoque estaban en todo sobre la vida,
en el mundo entero, y eso incluye a todas las edades, razas, ambos sexos
y todos los caminos de la vida, a los ricos y a los pobres, a los esclavos
y a los libres, a los enfermos y a los sanos. Toda evangelización
verdadera es una obra del Espíritu de Dios a través de
hombres, no “de los hombres a través de Dios” (usando
a Dios para hacer lo suyo).
NEGAR LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO
Hay un sólo Dios. Jesucristo es Dios manifestado en carne. Él
nunca fue creado. Él es EL Creador. Él no fue simplemente
un profeta, o un buen o sabio maestro, o un iluminado y perfeccionado
en su carácter. Los que niegan que Jesucristo es Dios son los
que están en el mayor de los errores. Negar Su divinidad es rechazarlo
a Él.
Jesús Mismo no negó Su divinidad. Cuando los hombres le
adoraron, él no se los prohibió. Sólo la Deidad
es digan de adoración. ¿Qué hombre puede levantarse
a sí mismo de entre los muertos -como Jesucristo profetizó que Él
lo haría- y lo hizo? Como está escrito:
“Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo,
y en tres días lo levantaré.” (Juan 2:19)
DECIR SER JESUCRISTO MISMO
Hay quienes, tanto hombres como mujeres, dicen que ellos son la reencarnación
o la manifestación física de Jesucristo ellos mismos y
por sí mismos, excluyendo a todos los demás. Esto es puro
anti (“en lugar de”) Cristo. Aunque Jesucristo puede personalmente
aparecérsele a algunos, como lo hizo en el caso de Saulo de Tarso
o con el apóstol Juan, o conmigo, para dar unos ejemplos, no habrá duda
que Él no vendrá otra vez como algún ser humano,
como dice de sí mismo Sun Myung Moon, por ejemplo.
ADORAR, REVERENCIAR Y ORAR A PERSONAS
NUNCA se ha indicado o validado, ni en el Viejo ni en el Nuevo Testamento,
oraciones, adoración o reverencia a nadie más que a Dios
Mismo. Dios nunca ha instruido o alentado en ninguna otra forma para
que se venere a alguien que no sea Él. Aunque muchos judíos dirían que este punto necesariamente
descalificaría a Jesucristo, lo dirían porque ellos no
le reciben como al Ungido, al Mesías, y a Dios en la carne. Ellos
no podrían descalificarlo a Él, sino a ellos mismos. “El
que les recibe a ustedes”, dijo Él a Sus discípulos, “a
Mí me recibe, y el que me recibe a Mí, recibe a Quien Me
envió.”
En el libro de Apocalipsis, el apóstol Juan testifica del error
de adorar a los santos. Él estuvo a punto de adorar a un santo
(ángel) que se le apareció a él. Pero se le ordenó que
no lo hiciera:
“Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son
llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Éstas
son palabras verdaderas de Dios. Yo me postré a sus pies para
adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo,
y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a
Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la
profecía.” (Apocalipsis 19:9-10)
Y: “Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después
que las hube oído y visto, me postré para adorar a los
pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me
dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos
los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora
a Dios.” (Apocalipsis 22:8-9)
¿Será difícil saber cuál de las sectas violenta
esta verdad sagrada en todas sus formas? Sin embargo, para esa secta
es imposible admitir su pecado.
REFERENCIA A LOS “PADRES DE LA IGLESIA”
¿“Padres de la Iglesia”? Pero, ¿quiénes
son los “padres de la iglesia”?
La definición de Wikipedia: “Un Padre
de la Iglesia” es
cualquiera que (1) enseñó la doctrina y el aprendizaje
ortodoxos, (2) llevaba una vida santa y (3) tenía cierta antigüedad.” Esta
definición, por supuesto, es una referencia a los del cristianismo
ortodoxo nominal.
¿Por qué el cristianismo nominal se refiere a este grupo
de hombres como a los padres fundadores de la iglesia? ¿Por qué nunca
incluyen o nombran en su lugar a los profetas de la Biblia o a los apóstoles
Pedro, Juan, Santiago, Pablo u otros?
Aquí están algunos que invariablemente se mencionan como
los “padres de la iglesia” (fuente):
Primero, están los tres llamados los “padres apostólicos”:
Clemente de Roma, Ignacio de Antioquía y Policarpo de Esmirna.
Hmmm… ¿no suena como que sería mejor empezar con
los apóstoles originales y no con sus supuestos sucesores?
Luego están los que se conocían como los “padres
griegos”: Ireneo de Lyons, Clemente de Alejandría, Orígenes
de Alejandría, Atanasio de Alejandría, Cirilo de Alejandría,
Juan Crisóstomo y los padres de Capadocia.
Y también se habla de los “padres latinos”: Tertuliano,
Cipriano de Cartagena, Ambrosio de Milán, Jerónimo de Stridonium,
Agustín de Hippo y Gregorio el Grande.
La mayoría de estos hombres formaron la Iglesia Católica
Romana. Por ejemplo, dice la ICR que Clemente fue el cuarto papa y obispo
de Roma, con su epístola que afirma la autoridad apostólica
de Roma.
Juan Crisóstomo fue el autor de ocho sermones que promovían
el antisemitismo, los cuales usaron los nazis en la persecución
de los judíos.
He leído algunas de las obras de San Agustín y me he dado
cuenta que él no era un hombre de Dios. Se dice que él
creía en la supremacía papal. También, él
estaba de acuerdo con que los libros apócrifos eran inspirados
por Dios para estar incluidos en el canon.
Debería estar perfectamente claro, y lo está, que la Iglesia
Católica no es la Iglesia de Jesucristo, nunca lo fue y nunca
lo será. Como es la raíz, así es la savia, el tallo,
las ramas, las hojas y el fruto, todo igual que la raíz.
Entonces, ¿quiénes son estos “padres de la iglesia”?
Ellos son hombres por quienes Cristo murió -podemos estar seguros-
porque Él murió por todos; sin embargo, ellos no son los
padres de la Iglesia con “I”, los que fueron el fundamento
de la Verdadera Iglesia, el Cuerpo de Cristo.
El asunto es así: los profetas y los apóstoles de la Biblia
son los padres de la Iglesia, mientras que los que listamos arriba son
los padres de la iglesia con “i” minúscula. Sólo
hay dos iglesias en este mundo, la falsa y la Verdadera. La iglesia falsa
es de este mundo, mientras que la Iglesia Verdadera es la Nueva Jerusalén
que desciende del Cielo, compuesta por los verdaderos santos de Dios.
La iglesia falsa tiene membrecía terrenal de hombres carnales,
mientras que la Iglesia Celestial está formada por aquellos que
han nacido de nuevo por el Espíritu de Dios, miembros en particular
del Cuerpo de Cristo, con Jesucristo como Cabeza y Piedra Angular.
Siendo justos con estos hombres que hemos listado, debe haber una calificación:
Es posible que no todos hayan estado involucrados en la iglesia terrenal,
carnal y falsa, así como tampoco Pedro fue el primer obispo y
papa de Roma. Debemos considerar que a estos hombres puede dárseles
el crédito (o culparse) por, e incluirse en, cosas con las que
ellos tuvieron poco o nada que ver. Sin embargo, está claro que
algunos de esta lista, como Agustín, no eran hombres de Dios en
lo absoluto.
Aquí tenemos otra verdadera marca de lo que es una secta a los
ojos de Dios. Aun cuando a los verdaderos creyentes en Cristo se les
señala como sectas por parte del cristianismo nominal, las sectas
son más bien los que tienen estas marcas. Sus obras, aunque hechas
en Nombre de Jesucristo, no son de Dios sino de ellos mismos y del maligno.
Si hablamos del Cuerpo de Cristo, la Verdadera Iglesia, entonces ¿quiénes
son los padres? La Biblia es clara en eso:
“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos
de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el
fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra
del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado,
va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros
también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.” (Efesios
2: 19-22)
Con Jesucristo como Piedra Angular, los apóstoles y profetas
son el fundamento del Cuerpo de Cristo, la Iglesia de Dios.
Por lo tanto, que conste que los usualmente mencionados padres de la
iglesia no hicieron nada para establecer la Verdadera Iglesia de Jesucristo,
aun si hubiesen sido hijos de Dios.
¿Y qué hay de los Reformadores?
Podemos estar muy agradecidos con Dios que la tiranía de la Iglesia
Romana sobre el mundo occidental fue rota en la Edad Media por aquellos
que se levantaron en contra del papado. Nótese, sin embargo, que
aquellos hombres conocidos como prominentes reformadores, en primer lugar
Martín Lutero y Juan Calvino, fueron reformadores, pero de la
falsa iglesia, la obra de manos de hombres. Ellos no fueron reformadores
de la Verdadera Iglesia, el Cuerpo de Cristo, la cual sólo Dios
puede reformar (si es necesario), porque Su Iglesia es SU obra y no la
del hombre.
En verdad, estos hombres son primordialmente católicos en doctrina,
espíritu y práctica. No son hombres de Dios. Lea más
en:
El Fruto de Caín Multiplicado:
El Asesino Juan Calvino (disponible sólo en ingles)
El Legado de Lutero – Desatando
al Hombre de Pecado (disponible sólo en ingles)
NEGAR LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO
Los dones del Espíritu Santo se mencionan en Romanos 12 y en
I Corintios 12, así como se ven en acción en las vidas
de todos los santos y profetas a través del Viejo y del Nuevo
Testamento. Los que niegan que los dones del Espíritu Santo tengan
validez hoy en día, niegan al Mismo Espíritu Santo, Quien
es el mismo Señor Jesucristo y Dios.
Todos los dones estuvieron presentes y activos en la vida del Señor
y en la de todos los que siguieron después de Él. No hay
base Bíblica o espiritual para creer o enseñar que los
dones ya no existan y que, por lo tanto, cualquier don que se manifieste
hoy sea “del diablo”. Los que condenan los dones legítimos
(también hay falsos) blasfeman contra el Espíritu Santo,
y para eso, no hay perdón ni en este mundo ni en el venidero.
NEGAR QUE LOS CREYENTES OYEN LA VOZ DE DIOS
La mayoría de las sectas no creen que cada uno de los creyentes
pueda oír la Voz de Dios, personal y directa. Eso es porque no
conocen al Gran Pastor y Él no los conoce a ellos. Ellos oyen
y siguen la voz de un extraño, pues ellos mismos son extraños
a la Voz de Dios. El argumento común es que hoy tenemos la Biblia
completa y entonces ya no necesitamos los dones para oír la Voz
de Dios. El Instituto de Investigación Cristiana (CRI -siglas
en inglés) es una de esas sectas, gente que no tienen nada de
Dios en absoluto, excepto la ira de Él sobre ellos.
Las sectas que niegan que se pueda oír la voz de Dios a menudo
dicen creer en la Biblia y predicar sólo lo que está en
la Biblia. Sin embargo, nosotros hemos demostrado cómo CRI, por
ejemplo, asegura cosas que no son más que opiniones, sin ninguna
base Bíblica. De verdad, ellos condenan al Señor Jesucristo
y a los que son Suyos. Que alguien me diga en qué parte de la
Biblia dice que oír la Voz de Dios, además de por la lectura
de la Biblia, no es para este tiempo. La Biblia misma es un conjunto
de registros de Dios hablándole a cada uno de los creyentes. ¡Qué ridículo
hacer tal negación y decir que se predica sólo y nada más
que de la Biblia como “la fuente final de autoridad”! Estos
son mentirosos e hipócritas, cuya condenación no tardará más
de lo justo. De ellos está escrito:
“Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros,
vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos,
impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes,
crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados,
amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia
de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.” (2
Timoteo 3:2-5)
Allí las tienen. Estas son las principales y más obvias
marcas de un culto o secta. Hay muchos otros errores y falsas doctrinas
que podrían servir de marcas, pero muchas de esas entrarían
en el terreno de la opinión y del debate. Tampoco es cierto que
los verdaderos creyentes hayan aprendido todas las doctrinas correctas
o que o se hayan desecho de todas las falsas de una sola vez. Nuestro
propósito aquí ha sido contrastar las enseñanzas
y prácticas de las sectas con los claros ejemplos y enseñanzas
del Señor Jesucristo y de la Biblia en contexto completo. Que
los que nieguen estas cosas sigan por su camino y sufran de acuerdo a
estas palabras de Juan:
“Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía
de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él
las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare
de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su
parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están
escritas en este libro.” (Apocalipsis 22:18-19)
¿QUIÉN PERSIGUE A QUIÉN?
Los hijos de Dios nunca persiguieron a nadie, pero ellos sí siempre
han sido perseguidos de una u otra manera. Los de las sectas, por lo
general, de acuerdo a nuestra definición, rara vez son despreciados
o marginados por la sociedad. Ellos van con la corriente del mundo. Son
aceptados, reconocidos, tolerados, respetados, alabados y tomados en
cuenta en muchos aspectos. Eso sucede porque ellos SON el mundo, en lo
religioso y en lo demás. Sin embargo, los de las sectas a menudo
participan en la persecución de los justos. Ellos aborrecen a
los verdaderos creyentes, aun si lo hacen con amabilidad, porque los
verdaderos creyentes son un testimonio en contra de ellos, de su mundanalidad
y de su hipocresía.
Aunque Jesús habló en contra de sectas como las de los
fariseos y saduceos, Él y sus seguidores no persiguieron a nadie
por errores o diferencias religiosas. Nunca se les cruzó por la
mente y, si acaso lo hicieron, Jesús a tiempo condenó tal
pensamiento. “Si te golpean en una mejía, pon tu otra mejía,” les
dijo Él. Jesús reprendió a los que sugirieron hacer
bajar fuego del cielo sobre los incrédulos que no los recibían
a ellos. Si Sus seguidores eran rechazados, Él les instruyó que
se volvieran y fueran a otro lugar. A los que sacaron espada, Él
les declaró, “Los que viven por la espada, mueren por la
espada.” Se sabe que algunas sectas prominentes han perseguido
hasta la muerte, matando a varios miles. La historia no guarda secreto
sobre el hecho de que la Iglesia Católica, los calvinistas, los
luteranos, la iglesia de Inglaterra y otros tienen mucha sangre en sus
manos.
Nota: Aunque reconozco que a través de toda la historia también
ha habido sectas que han sido perseguidas, tendríamos que esforzarnos
mucho para encontrar que un verdadero creyente persiga a alguien. No
conozco ningún ejemplo, ni en la Biblia ni en la historia ni en
lo personal.
Lea Los Perseguidores y los Perseguidos (disponible sólo en ingles).
Para cerrar estas verdaderas marcas de una secta, aquí están
algunas Escrituras para aquellos que desean adorar a Dios en espíritu
y en verdad:
“¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?
Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y
andaré entre ellos, y seré su Dios y ellos serán
mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice
el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré,
y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos
e hijas, dice el Señor Todopoderoso.” (2 Corintios 6:16-18)
Y: “Por lo cual también Jesús, para santificar al
pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
Salgamos, pues, a él, fuera del campamento, llevando su vituperio;
porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la
por venir.” (Hebreos 13:12-14)
Nosotros sabemos desde qué plataforma hablamos. Me gustaría
cerrar con estas palabras del amado apóstol Juan:
“Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que
no es de Dios, no nos oye.” (1 Juan 4:6)
Este
es el artículo de CRI (Instituto de Investigación
Cristiana), el cual Paul comenta punto por punto.
CRI: Una de las experiencias
más devastadoras que uno puede enfrentar
es que un ser querido esté involucrado en una secta.
Paul: Entonces, si una familia se siente devastada, ¿Debemos
concluir que es porque uno de sus seres queridos está en una secta?
Jesús, quien vino a hacer el bien (y lo hizo) dijo que Él
había venido a traer “experiencias devastadoras” a
las familias. Él declaró:
“No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no
he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en
disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre,
y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán
los de su casa.” (Mateo 10:34-36)
Es claro que Jesucristo no sólo habló de que los seres
amados se dividirían, sino que también declaró que Él
mismo era el responsable directo de esa división. Por lo tanto,
según la alarma que se hace sonar aquí, Él sería
el primer sospechoso de ser una secta.
Más aun, tenemos evidencias de que la misma familia
de Jesús
se turbó cuando él empezó a hablar de Dios públicamente.
Básicamente, ellos decían: “Está fuera de
sí.” (Marcos 3:21) Fueron a ver si podían hablar
con Él mientras las multitudes le seguían.
¿Acaso pudo su familia aliviar la preocupación de que él
estuviera en alguna secta? No pudieron, en tanto que Jesús continuó enfocado
en su llamado y misión celestial en Jerusalén. A quienes
les informaron que Su familia estaba afuera queriendo verle, Él
les respondió:
“Él entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos
son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen.” (Lucas 8:21)
Esto ocurrió en una familia donde la mamá era creyente,
o al menos tenía una medida de fe. ¿Qué se imagina
usted que podría pasar con las familias que no tienen fe en cuanto
a que un hijo o hija se vuelva un seguidor (a) de Dios? ¿Cómo
podrían no sentirse devastados? Jesús no advirtió sobre
estas cosas en vano. ¿Por qué no puede reconocer o admitir
esto el autor del artículo en cuestión siendo él
un cristiano profesante? No es por otra razón sino porque él
mismo no ha experimentado la realidad de las palabras de Jesús,
aunque él presume de mostrarles el camino a otros.
CRI: ¿Cuáles son
algunas formas en que podemos saber que cierto grupo es en realidad
una secta?
Paul: “Si tu ojo no es limpio” dijo Jesús, “cuán
grandes son tus tinieblas.” (Mt 6:22-23) Si este es el caso, ¿Cómo
puede uno ver algo? Aún si nosotros le diéramos la descripción
más clara y apropiada para discernir qué es y qué no
es una secta (lo cual hacemos aquí) ¿Nos creería
usted? Acaso ¿no es esto un asunto primordialmente del corazón,
el cual es el lugar donde se recibe o se rechaza la luz?
CRI: El diablo siempre se esconde
tras una máscara, y rara vez
lleva una identificación, si esta declaración es cierta,
es de suma importancia que podamos discernir una secta cuando la vemos.
Paul: Ciertamente que el diablo sí usa “tarjetas de identidad”;
de hecho, muchas, todas falsas y blasfemas. Sólo la luz de Dios
puede exponerlo, sin embargo, si tu ojo no es limpio ¿Cómo
podrás ver?
“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto,
entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios
de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos,
para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo,
el cual es la imagen de Dios.” (2 Corintios 4:3-4)
A menos que seamos hijo de Obediencia,
el diablo nos gobierna, sea que lo discernamos o no.
“Siguiendo corriente de este mundo, conforme al príncipe
de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos
de desobediencia.” (Ef. 2:2)
CRI: La primera marca de una secta es que manipulan las Escrituras.
Paul: Esta declaración depende totalmente de quien lo dice. De
los muchos grupos de este mundo que profesan creer en Cristo, ¿cuántos
están de acuerdo con las Escrituras? Más bien, por sus
doctrinas conflictivas, ¿no pasan las muchas religiones de este
mundo acusándose unos a otros de manipular las Escrituras, sea
abiertamente o por implicación? Entonces la pregunta es ¿Quién
pone el estándar para la verdad? ¿Quién dice las
cosas como son, quien manipula?
Muchos, como el autor de este artículo sobre las sectas, dicen
que la Biblia es la autoridad última. Si ese fuera el caso, ¿Cómo
podremos decidir entre las interpretaciones de la Biblia que dan los
muchos grupos religiosos de este mundo? Verdaderamente, la única
forma en que podemos saber es por Dios mismo. Él es el autor. Él
es el Espíritu de la verdad. Él es la luz, ¡Qué necedad
pensar que podemos saber algo con sólo la Biblia o lo que los
hombres interpretan que ella dice! Jesucristo dijo “Yo soy el Camino,
la Verdad y la Vida.” Si usted lo conoce, usted oirá su
voz y sabrá lo que Él dice en la Biblia. También
podrá reconocer a aquellos que hablan Sus palabras y a quiénes
no. Esto será así aunque tanto los verdaderos como los
falsos declaran que la Biblia es la palabra inspirada por Dios. CRI: Tuercen la Biblia para acomodarla
a la interpretación del
líder del grupo.
Paul: Jesús dio su interpretación de las Escrituras. ¿Torció algo Él?
A menudo decía “Escrito está”…. Y explicaba
la intención y el significado y el cumplimiento de la Palabra
de Dios ¿Estaba errado Él? Muchos decían que sí,
hasta lo acusaban de blasfemia y buscaban matarlo, lo cual hicieron al
final, por predeterminación de Dios.
Muchos dirán que Jesús tenía el derecho de interpretar
la Escritura porque era el Hijo de Dios. Sí lo era, pero también
era el Hijo del Hombre. Él les decía a sus seguidores que
Dios los enviaría a ellos igual que como lo envió a Él.
Al ser enviados, ellos también entenderían y enseñarían
las Escrituras por el mismo Espíritu.
Esto es lo que decía Pablo, uno de los que Dios envió,
acerca de sus enseñanzas de las Escrituras y de Cristo.
“Esto enseña y exhorta. Si alguno enseña otra cosa,
y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo,
y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido,
nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de
las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas
necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad,
que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.” (I
Tim 6:3-5)
¿Cómo podría uno saber o reconocer que Pablo tenía
autoridad para decir estas cosas? ¿Quién era él
para decir que él no estaba torciendo las cosas? Muchos le acusaron
precisamente de eso. Muchos de los que hoy profesan creer en Cristo aún
lo acusan. Otros que dicen creer, simplemente tuercen lo que Pablo decía,
como escribió Pedro:
“…como también nuestro amado hermano Pablo, según
la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas
sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales
hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes
tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.” (2P
3:16)
Los que torcían la escritura de hecho estaban culpando a Dios,
aunque declaraban que estaban de acuerdo con Él. Lo mismo ocurre
hoy en día. Entonces, ¿cómo se sabe quien está haciendo
qué cosa? Si un Apóstol a quien Dios le dio revelación
personal y directa fue cuestionado en gran medida en sus días,
y no le creían ni los que profesaban tener fe, ¿Cómo
sabe usted que usted se pondría de acuerdo con Pablo si él
estuviera aquí hoy? ¿Cómo sabe que usted sí vería
y recibirá a Cristo?
Todos pueden (y muchos lo hacen) decir que ellos reconocen la autoridad
de las Escrituras y que sólo enseñan lo que está en
la Biblia. ¿A cuántos ha escuchado usted decir con orgullo
que ellos enseñan error? Los que son atraídos por Dios,
podrán reconocer a los que son Suyos, a quienes hablan la verdad
y a quienes no son Suyos ni hablan la verdad.
“Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que
no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad
y el espíritu de error.” (I Juan 4:6)
CRI: Las interpretaciones privadas
son prohibidas porque el líder
de la Secta es el único, por supuesto, que puede entender la voz
de Dios apropiadamente.
Paul: En los días de Jesús, los religiosos lo acusaron
a Él y a sus seguidores precisamente de esto. Ellos decían:
“¿Acaso alguno de los principales (concilio religioso y
sacerdotes) o de los fariseos (creyentes sólo en su propia interpretación
de la Escrituras) ha creído en Él? Pero esta multitud que
no conoce la ley (la Escritura según su interpretación)
está bajo maldición.” (Jn. 7:48-49)
La interpretación y la comprensión apropiadas son necesarias.
La pregunta es “¿Cuál interpretación están
siguiendo los hombres? Lo que pasó el día de Pentecostés
, Pedro lo interpretó de acuerdo con las Escrituras citando al
Profeta Joel (Hechos 2) Poco después de este evento, Pedro y Juan
milagrosamente sanaron a un hombre, lo cual Pedro atribuyó a Jesucristo
interpretando lo que había ocurrido citando a Moisés (Hechos
3) Como él estaba predicando en Cristo la resurrección
de los muertos, los Saduceos -quienes no interpretaban la Escritura como
que ésta apoya la resurrección– estaban muy molestos
y, junto con los sacerdotes, pusieron a los apóstoles bajo custodia
(Hechos 4).
Al siguiente día, trajeron a Pedro ante el concilio y él
declaró que la sanidad del hombre había sido hecha en el
Nombre de Señor Jesucristo, a quien los que estaban presentes
habían rechazado, como lo interpretó Pedro de acuerdo al
Salmo 118 que dice: “La Piedra que desecharon los edificadores
ha venido a ser cabeza de Ángulo.”
En todas estas cosas vemos que las interpretaciones de las Escrituras
son dadas y rechazadas por los que están en el poder (autoridad
religiosas), porque la verdad los condena en sus propias interpretaciones
de las palabras de Dios, habladas por sus siervos. Ellos son mentirosos
e hipócritas.
Los mismos que se oponían a Cristo, después de oír
las respuestas del apóstol, hicieron la siguiente observación:
“Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que
eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían
que habían estado con Jesús.” (Hechos 4:13)
Los Apóstoles no eran educados guardianes de las enseñanzas
ortodoxas de la religión, sino que eran vistos como “hombres
sin educación ni doctrina”. Su aprendizaje y entendimiento
se atribuía al hecho de haber estado con Jesús. La verdad
es que no sólo habían estado con Él, sino
que Él
estaba con ellos, lo cual consta por el milagro que habían hecho
y por su comprensión de las Escrituras. Jesucristo es el Poder
de Dios, y es Él quien nos muestra la verdad, no la educación
religiosa ortodoxa.
La interpretación de las Escrituras verdaderamente no es un asunto
privado como Pedro también escribió.
“Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura
es de interpretación privada, porque nunca la profecía
fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de
Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” (2P.
1:20-21)
Entonces ¿Cómo es que es aceptable que grupos de cualquier
nombre, sea de esta o esa “iglesia de Dios” o el concilio
judío en los tiempos de Cristo, presuman interpretar las Escrituras
privadamente? Después de todo, si ellos están en contra
de Cristo y de sus hermanos, son ellos -y no Él-, los que son
culpables de interpretación privada. El testimonio de Cristo es
el espíritu de la profecía (Ap. 19:10). No hay otro entendimiento
aceptable, ni ayer ni hoy, ni mañana. Entonces, ¿Quiénes
son una secta?
Jesús, Pablo, Pedro y todos aquellos a quienes se les ha concedido
hablar la Palabra de Dios desde tiempos inmemoriales han sido acusados
de tomarse mucho crédito o poder para sí mismos. Algunos
de los que Moisés y Aarón sacaron de Egipto, le dijeron
a Moisés:
“¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila
leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también
te enseñorees de nosotros imperiosamente?” (Núm.
16:13)
Ellos acusaron a Moisés de ser el líder de una secta.
Nada ha cambiado y como lo dijo Salomón, no hay nada nuevo debajo
del sol.
CRI: Sus enseñanzas distorsionan
las declaraciones históricas
y ortodoxas del Cristianismo. Paul: ¿Y qué de eso? ¿Quién puede decir
si esto es malo o es bueno? Escuche lo que Jesús dijo de los ortodoxos
de sus días.
“Se juntaron a Jesús los fariseos, y algunos de los escribas,
que habían venido de Jerusalén; los cuales, viendo a algunos
de los discípulos de Jesús comer pan con manos inmundas,
esto es, no lavadas, los condenaban. Porque los fariseos y todos los
judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos,
si muchas veces no se lavan las manos, no comen. Y volviendo de la plaza,
si no se lavan, no comen. Y otras muchas cosas hay que tomaron para guardar,
como los lavamientos de los vasos de beber, y de los jarros, y de los
utensilios de metal, y de los lechos. Le preguntaron, pues, los fariseos
y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan
conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con
manos inmundas? Respondiendo él, les dijo: Hipócritas,
bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito:
Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos
de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas
mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis
a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y
de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes.
Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento
de Dios para guardar vuestra tradición. Porque Moisés dijo:
Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre,
muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Basta que diga un
hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi
ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, y no le dejáis
hacer más por su padre o por su madre, invalidando la
palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y
muchas cosas hacéis semejantes a estas.” (Marcos 1-13)
Oiga lo que los ortodoxos decía de Pablo:
“¡Varones israelitas, ayudad! Éste es el hombre que
por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este
lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha
profanado este santo lugar.” (Hechos 21:28)
¿Debemos defender la doctrina ortodoxa o identificarnos con Cristo?
CRI: Segundo, muchas veces las sectas manipula la mente de las personas.
Paul: Es difícil ser acusado de mayor manipulación mental
que cuando se le hace creer a alguien que uno va a resucitar de entre
los muertos. Los religiosos acusaron a Jesús de mentir en este
sentido:
“Al día siguiente, que es después de la preparación,
se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato, diciendo:
Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo
aún: Después de tres días resucitaré.” (Mateo
27:62-63)
[Nota: Es interesante señalar que si esto fuera manipulación
mental, el Señor habría fracasado totalmente. Sus discípulos
no pudieron entender o recordar lo que Él decía en cuanto
a que iba a resucitar. ¡Fueron sus enemigos lo que recordaron esto!
Jesús no manipuló la mente de Sus seguidores. Él
los cambió para que ellos tuvieran Su misma forma de fe.]
A Pablo también lo acusaron de manipulación:
“Éste persuade a los hombres a honrar a Dios contra la
ley.” (Hechos 18:13)
Ser acusado de estas cosas bien podría ser una indicación
del Testimonio de Dios bajo ataque por el poder de las tinieblas, puesto
que en realidad es el poder de las tinieblas bajo ataque por el poder
de Dios.
Y además, si honestamente consideramos quién es culpable
de cualquier tipo de manipulación mental, ¿quién
no sería hallado culpable? Los padres, los hijos, los cónyuges,
los medios, los comerciales, los mercaderes, los comunistas, los demócratas,
los republicanos, los maestros, los doctores, los abogados, los religiosos;
quienes usted nombre, todos lo hacen.
CRI: Hay poco interés
en el pensamiento y desarrollo del individuo.
Paul: Yo quisiera preguntarle a este autor, ¿cómo es que
alimentar al lector con criterios tan vagos e imprecisos como los suyos
promueve un cuidadoso desarrollo del alma? A menos que sea por el hecho
de que el lector es provocado a cuestionar lo desabrido de estas declaraciones. ¿Cómo
es que alguien captará que se está mostrando tal interés?
Y ¡qué presuntuoso es para los hombres jactarse de que en
realidad se interesan en los demás! Aquí está lo
que Dios dice sobre cuánto los hombres se interesan por los demás:
“Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e informaos;
buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que
haga justicia, que busque verdad; y yo la perdonaré. Aunque
digan: Vive Jehová, juran falsamente.” (Jeremías 5:1-2)
“Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que
se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para
que yo no la destruyese; y no lo hallé.” (Ezequiel 22:30)
Cuando alguien de verdad se interesa, lo cual es sólo por la
gracia de Dios en Cristo, a menudo ni se discierne ni se aprecia, ni
siquiera por quienes deberían saberlo. Pablo les escribió a
los Corintios, quienes creían en Cristo:
“Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun
yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque
amándoos más, sea amado menos.” (2 Corintios 12:15)
Esto es así porque los hombres, por naturaleza, se aman más
a sí mismos que a Dios. Jesús dijo:
“Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si
otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis. ¿Cómo
podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de
los otros, y no buscáis la gloria que viene únicamente
de Dios?” (Juan 5:43-44)
Los hombres son propensos, aun cuando están viendo la verdad,
a irse tras lo falso. A menos que el Señor nos hubiese dejado
descendencia, dice Isaías, todos seríamos como Sodoma y
Gomorra. No es la verdad lo que predomina en este mundo, sino la falsedad.
Otra vez, Pablo escribe a los Corintios:
“Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el
que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que
el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis
aceptado, bien lo toleráis.” (2 Corintios 11:4)
Lo que quiero señalar aquí es que los que se interesan
en los demás, según la definición de Dios, son muy
raros y pocos les creen. Si -de acuerdo con lo que el CRI ha declarado-
no mostrar un interés puro en el desarrollo del individuo es una
señal de ser una secta (lo cual no discutimos), entonces, ¿quién
no es una secta?
“…pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan
sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo propio,
no lo que es de Cristo Jesús.” (Filipenses 2:20-21)
CRI: Usualmente se desmotiva
la educación mientras el convertido
es bombardeado con la doctrina de la secta y su literatura.
Paul: Entonces, ¿de qué se tratan los seminarios? ¿Qué de
los cultos o servicios religiosos? ¿Qué del CRI? ¿Qué hacen
sino bombardear a sus miembros con su doctrina y literatura? ¿Promueven
ellos la educación alternativa, especialmente, la que Dios enseña?
Sin duda, ésta es otra acusación que puede ser y ha sido
hecha a la auténtica Iglesia, la cual está formada por
los seguidores de Cristo, quien es la Cabeza. Si un hombre es tomado
por Dios necesariamente rechazará las enseñanzas religiosas
de los hombres. Es apóstol Pablo dijo lo siguiente sobre su vida
y antecedentes religiosos, los cuales lo llevaron a perseguir al Señor
y a Su Iglesia:
“Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida
por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor,
por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura,
para ganar a Cristo.” (Filipenses 3:8)
¿Cree usted que Pablo animaba a los seguidores de Cristo a que
fueran a un “seminario”?
Aquí él describe la brecha entre los dos tipos de educación:
“Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas
por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu,
acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe
las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él
son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” (1
Corintios 2: 13-14)
CRI: Se llama a los miembros a dejar o a descuidar a sus familias y
estilos de vida pasados a cambio de uno nuevo.
Paul: “Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos
hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que
echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en
pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces,
dejando al instante las redes, le siguieron.” (Mateo 4:18-20)
Luego Jesús pasó por donde Santiago Y Juan trabajaban
y los llamó.
“Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le
siguieron.” (Mateo
4:22)
“Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco
de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y
levantándose,
le siguió.” (Marcos 2:14)
Pedro le dijo a Jesús: “lo hemos dejado todo y
te hemos seguido.” Jesús respondió y les dijo:
“Respondió Jesús y dijo: “De cierto os digo que no
hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o
madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,
que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos,
hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo
venidero la vida eterna.” (Marcos 10: 29-30)
CRI: Una tercera marca es la
manipulación del tiempo. Como la
salvación viene exclusivamente de las enseñanzas del grupo,
en muchas sectas los miembros pasan casi todo el tiempo trabajando para
su organización. La familia, la escuela, el tiempo libre, el sueño
y hasta la comida normalmente pierden importancia.
Paul: “Él les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto,
y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían,
de manera que ni aun tenían tiempo para comer.” (Marcos
6:31)
Pablo escribió sobre Epafrodito, un miembro de una “secta”:
“Porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte,
exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por
mí.” (Filipenses 2:30)
Aparentemente, Pablo practicaba la privación del sueño
con los miembros de su “secta”:
“Y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana,
rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente,
vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado
muerto. Entonces descendió Pablo y se echó sobre él,
y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo.
Después de haber subido, y partido el pan y comido, habló largamente
hasta el alba; y así salió.” (Hechos 20:9-11)
Por lo menos, Pablo no esperaba más de otros que lo que él
mismo hacía. ¿Quién le ganaría en sus credenciales
de ser el más fanático miembro de una “secta”?
“¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.)
Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número;
en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De
los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.
Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he
padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago
en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros
de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles,
peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros
entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre
y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez....” (2 Corintios
11:23-27)
Pablo hasta llegó a decir: “Sed imitadores de mí,
como yo de Cristo.” (1 Corintios 11:1)
Usted que se llama “cristiano”: Si usted sigue la corriente
de este mundo, usted tiene intereses más importantes que posibles
sectas de excéntricos fanáticos. Usted debería preguntarse
por qué nadie anda hablando del fanatismo suyo.
“Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te
vomitaré de mi boca.” (Apocalipsis 3:16)
CRI: Finalmente, los cultos típicamente
manipulan la realidad.
Paul: ¿Qué significa realmente esta declaración?
No estoy seguro. Pero si asumimos que es un intento de subvertir o de
negar la verdad, entonces ¿quién no manipula la realidad,
o trata de hacerlo (puesto que no se puede cambiar la realidad)? Muéstreme
a alguien que no trate de hacerlo y yo declararé que esa persona
es un verdadero cristiano. Sólo los que están en Cristo
pueden conocer y aceptar la realidad. El mundo, que está bajo
el maligno, no puede hacerlo.
CRI: Manejan una mentalidad excluyente
de “nosotros” –“ellos” en
la cual la sociedad y los viejos asociados están contra ellos.
Cualquiera fuera de su grupo es sospechoso.
Paul: Y ¿Qué tal si es cierto que cualquiera fuera de
ellos es sospechoso? En los días de su carne, Jesús no
se confiaba de nadie, ni de adentro ni de afuera. Dios mismo dijo que
todo hombre es mentiroso. Aquí está lo que dijo el Hijo
del Hombre:
“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no
recoge, desparrama.” (Mateo 12:30)
“Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os
he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham.” (Juan
8:40)
“¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros
cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme? Respondió la
multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte?” (Juan
7:19-20)
¡A Jesús lo acusaban de paranoico!
Pero él no se
confiaba de los hombres porque sabía lo que había en el
corazón de ellos. Ellos mismos no sabían qué tenían
dentro, pero él sí lo sabía. Los sospechosos son
más bien los que confían en los hombres y en sí mismos.
“Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos
creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. Pero
Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos,
y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre,
pues él sabía lo que había en el hombre.” (Juan
2:23-25)
Pablo decía lo siguiente, lo cual –según la declaración
del CRI- también podría considerarse paranoico y cultista:
“Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor
le pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también
de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras.
En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon;
no les sea tomado en cuenta.” (2 Timoteo 4:14-16)
Y Juan, el discípulo amado del Señor, también dijo
cosas que lo condenarían según la descripción que
se da aquí de qué es una secta.
“Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le
gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. Por esta causa,
si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras
malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a
los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y
los expulsa de la iglesia. Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El
que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a
Dios.” (3 Juan 1:9-11)
Y:
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el
mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos
de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino
del mundo.” (1 Juan 2:15-16)
Por virtud de una nueva naturaleza, habrá división. Si
alguno está en Cristo, declaran las Escrituras, nueva criatura
es y las cosas viejas pasaron. Como hijo de Dios y de la Luz, él
no puede volver a las tinieblas. Pero las tinieblas nunca podrán
comprender a la luz, así que levantarán acusaciones contra
las cosas hechas en la luz, tal como lo hemos visto en estos ejemplos
de las Escrituras. Así fue como el Señor de la gloria terminó en
una cruz.
CRI: Si un grupo religiosos muestra
una o más de las marcas que
hemos mencionado, ese grupo bien puede considerarse un culto.
Paul: Entonces, de acuerdo al autor de ese artículo, quien tipifica
lo que muchos dicen sobre este asunto, el Señor Jesucristo y Su
Iglesia son la muestra “A” de un culto o secta por virtud
de la forma profunda en cómo ellos se identifican con todos esos
criterios.
CRI: Jesucristo dijo que en los últimos días se levantarían
muchos falsos profetas y engañarían a muchos (Mateo 24:11,
24).
Paul: Muchos serían engañados, aun los escogidos, si fuere
posible. Jesús también se preguntó, retóricamente,
si él encontraría fe en la tierra al volver. Él
urgió a Sus seguidores a esforzarse por entrar y dijo que pocos
lo lograrían. Él dijo que en los últimos días
sería como en los días de Noé (donde sólo
8 fueron salvos). Entonces ¿quiénes podrían ser
esos “muchos falsos profetas”?
CRI: Para evitar el engaño de las sectas, debemos estar arraigados
en las enseñanzas de la fe cristiana histórica y recibir
a Jesucristo, Dios Hijo, segunda persona de la Trinidad, como Señor
de nuestras vidas.
Paul: Esas raíces de que se habla aquí son las doctrinas
y tradiciones de los hombres, no de Dios. La “Trinidad” es
una explicación de Dios pagana, concebida por el hombre y la cual
niega el testimonio de las Escrituras dado a los hombres de que hay un
solo Dios, no tres dioses en uno. Jesucristo es Dios. Cuando Dios le
habla a usted, no es necesario ponerse a adivinar “cuál
de ellos” está hablando. Sólo hay Uno.
Así que ¿quiénes están engañados
y engañando?
CRI: En cuanto a las marcas de
un culto, ésta es la perspectiva
de CRI. Soy Hank Hannegraaff.
Paul: CRI son las siglas en inglés para el “Instituto de
Investigación Cristiana.” ¡Qué engañosas
que son las apariencias a las que los hombres aspiran cundo se ponen
nombres tan pretenciosos y oficiosos! ¡Qué dolor para Dios
que los hombres alardeen de esta manera! La familia del autor de este
artículo debe estar orgullosa de él como predicador, porque
lo suyo es una obra de la carne. La razón por qué la familia
de Jesús no estaba orgullosa de Él, sino preocupados por
Su salud mental, fue porque Su obra era del Espíritu. Las obras
de la carne son aceptables para el hombre, puesto que promueven la justicia
del hombre. Las obras del Espíritu no son aceptables porque niegan
cualquier tipo de justicia en el hombre. Así es como funciona
en la verdad y en la realidad. ¿Quién podrá enfrentar
o aceptar eso?
Antes de la caída está la soberbia. Tengan cuidado todos.
Que el lector preste atención al hecho de que con tres de las
cuatro marcas de una secta que sugiere Hank Hanegraaff, él dio
su opinión, sin base escritural para la misma; y esto es de un
hombre que predica que la Biblia es la “autoridad final.” Por
el contrario, como lo hemos visto, las Escrituras lo contradicen. Los
que adoran la Biblia lo hacen para sí mismos. En realidad, los
idólatras no tienen respeto por sus ídolos; ellos se adoran
a sí mismos.
En cuanto a nosotros, al contender por la fe con tales falsos apóstoles
y profetas, decimos con Pablo el apóstol:
“Pero esto te confieso, que según el Camino que
ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres,
creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están
escritas.” (Hechos
24:14)
Contendiendo por la fe una vez dada a los santos,
Víctor Hafichuk y Paul Cohen
Traducido al español por Edwin
Romero
Translated into Spanish by Edwin Romero
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