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Los Demonios y las Enfermedades Mentales

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¿Qué tiene que decir Dios acerca de las enfermedades mentales?

Los sabios de este mundo han ideado las llamadas ciencias de la psicología y la psiquiatría, entre otras, para el tratamiento de enfermedades mentales. Los expertos médicos han hecho análisis y definiciones teóricas de las enfermedades mentales y han desarrollado medicamentos sintéticos y terapias como la terapia electroconvulsiva (ECT), anteriormente conocida como terapia de electroshock, para el tratamiento de  ¿Sabrán lo que están haciendo los ?

¿Se le ha ocurrido a usted que en ninguna parte de la Biblia, el Manual Autorizada sobre la Naturaleza y el Comportamiento Humano, se refiere o describe la enfermedad mental en la forma que la sociedad médica lo hace? en las Escrituras que puede explicar fácilmente la enfermedad mental? Las Escrituras hablan de la posesión demoníaca. Asi es; el problema es invariablemente espiritual en su raíz y se manifiesta mental y físicamente.

Entonces, ¿qué se debe hacer con las personas atormentadas y atadas por demonios? ¿Pueden los tratar con el problema espiritual sin conocer al Señor Jesucristo? No. No importa si se hacen llamar exorcistas o si tienen credenciales médicas. Ah, ellos pueden parecer que dominan las entidades espirituales que se manifiestan, alterar el comportamiento, y de alguna manera enmascarar los síntomas, pero no tienen ningún poder sobre el reino espiritual. Esto es lo que dijo Jesús de Sus seguidores, a los que creen en Él, los únicos con autoridad sobre los demonios:

Marcos 16:16-18 LBLA
(16) El que crea y sea bautizado será salvo, pero el que no crea será condenado.
(17) y señales seguirán a los que creen estas cosas: en Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(18) tomarán en las manos serpientes; y si beben un veneno mortal, no les hará daño. Pondrán las manos sobre los enfermos, y ellos se pondrán bien.

Lucas 10:17-20 LBLA
(17) Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: “Señor, hasta los demonios se nos sujetan en Tu Nombre”
(18) Y Él les dijo: “Vi a Satanás caer del Cielo como un rayo.
(19) He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda la autoridad del enemigo. Y nada os podrá hacer daño.
(20) Sin embargo, no os regocijéis de que los espíritus malignos están sujetos a vosotros, más bien regocijaos de que vuestros nombres están escritos en el Cielo”.

Los demonios eran comunes en la época de Jesús, y ellos no son menos comunes hoy en día, tal vez más, siendo que los hombres son en su mayoría gentiles (no creyentes) y han llegado al final de su gobierno. Jesús echó fuera (exorcizó) muchos demonios de muchas personas por el poder de Su Palabra y autoridad:

“Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios. Y Él no permitió hablar a los demonios, porque Le conocían” (Marcos 1:34 LBLA).

“Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios” (Marcos 1:39 RVG).

“Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos que estaban enfermos, y los sanaban” (Marcos 6:13 RVG).

“Y aconteció después, que caminaba Él por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con Él, y algunas mujeres que habían sido sanadas de malos espíritus y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios” (Lucas 8: 1-2 RVG).

“Y caída la tarde, trajeron a Él muchos endemoniados; y con Su palabra echó fuera a los espíritus, y sanó a todos los que estaban enfermos; para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.” (Mateo 8:16-17 RVG).

“Y corrió Su fama por toda Siria. Y Le traían a todos los enfermos que eran tomados de diversas enfermedades y tormentos; los endemoniados, los lunáticos y los paralíticos; y los sanaba.” (Mateo 04:24 RVG).

Con el pasaje anterior, uno podría fácilmente argumentar que hay una diferencia entre la posesión demoníaca y la enfermedad mental, la enfermedad referida por Mateo como “lunático” (del latín, “lunaticus”, que significa “de la luna”) y sí puede haber una diferencia. Sin embargo, he aquí algunos otros ejemplos en los Evangelios de lo que hoy en día la gente llamaría enfermedad mental:

Marcos 5:1-15 RVG
(1) Y vinieron al otro lado del mar, a la provincia de los gadarenos.
(2) Y saliendo Él de la barca, en seguida le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
(3) que tenía su morada entre los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.
(4) Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grilletes, y nadie le podía domar.
(5) Y siempre, de día y de noche, andaba en los montes y en los sepulcros, dando voces e hiriéndose con piedras.
(6) Y cuando vio a Jesús de lejos, corrió y Le adoró.
(7) Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tengo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.
(8) Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.
(9) Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.
(10) Y Le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella provincia.
(11) Y estaba allí cerca del monte un hato grande de puercos paciendo.
(12) Y Le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los puercos para que entremos en ellos.
(13) Y luego Jesús se los permitió. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los puercos (los cuales eran como dos mil); y el hato se precipitó al mar por un despeñadero; y en el mar se ahogaron.
(14) Y los que apacentaban los puercos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron para ver qué era aquello que había acontecido.
(15) Y vinieron a Jesús, y vieron al que había sido poseído del demonio y había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.

¿No nos habríamos referido a ese hombre hoy como a alguien que ha perdido su razón más que poseído por demonios? He aquí otro ejemplo:

Mateo 17: 14-21 RVG
(14) Y cuando llegaron a la multitud, vino a Él un hombre, y cayendo de rodillas delante de Él, dijo:
(15) Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece mucho, porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.
(16) Y le traje a Tus discípulos, y no le pudieron sanar.
(17) Entonces respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.
(18) Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.
(19) Entonces viniendo los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?
(20) Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
(21) Pero este género no sale sino por oración y ayuno.

Algunos pueden llamarle locura, el padre del hijo lo llamó locura, pero Jesús y Sus discípulos lo vieron como lo que era – posesión demoníaca. Comprendieron que un demonio atormentaba al muchacho, causando un comportamiento extraño y destructivo, y tenía que ser expulsado de él.

Los apóstoles Pablo y Silas se encontraron con una mujer endemoniada que los molestó durante días con palabras que pueden sonar agradable, favorecedores, e incluso piadosas. Así es como Pablo finalmente trató el problema:

Hechos 16: 16-18 RVG
(16) Y aconteció que yendo nosotros a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grande ganancia a sus amos, adivinando.
(17) Ésta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, los cuales nos enseñan el camino de salvación.
(18) Y esto lo hizo por muchos días; pero desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el Nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en la misma hora.

Sus amos estaban indignados porque los apóstoles repentinamente neutralizaron sus ingresos lucrativos. Esa gente no se daba cuenta de que ellos estaban cooperando y haciéndole frente a los demonios (un espíritu de adivinación), y a ellos no le importaba; sólo querían su dinero.

Hechos 16:19-24 RVG
(19) Y viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades;
(20) y presentándolos ante los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad,
(21) y predican costumbres, las cuales no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.
(22) Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles sus ropas, mandaron azotarles con varas.
(23) Y después de haberles herido de muchos azotes, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.
(24) El cual, habiendo recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro; y les apretó los pies en el cepo.
Los ciudadanos del mundo odiarán a los que vienen en contra de Satanás, el príncipe de este mundo, en el Nombre del Señor Jesucristo. Usted puede estar seguro de eso.

¿No es extraño que muchas personas con enfermedades mentales sean religiosas y tengan experiencias con “Jesús”? No es porque sus cerebros no estén funcionando o porque hayan sido adoctrinados en el cristianismo. Es porque están endemoniados. Y los demonios conocen a Jesucristo como el Hijo de Dios, mientras que son pocas las personas que Lo conocen:

Lucas 4: 33-37 RVG
(33) Y estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de un demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz,
(34) diciendo: Déjanos, ¿qué tenemos contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo Te conozco Quién eres, el Santo de Dios.
(35) Y Jesús le reprendió, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de él, y no le hizo daño alguno.
(36) Y todos estaban asombrados, y hablaban entre sí, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?
(37) Y Su fama se divulgaba por todos los lugares vecinos.

Los demonios son del reino espiritual y ven y saben cosas que la gente de la tierra no. Sin embargo, siendo malos, los espíritus pervierten y distorsionan la realidad. Son mentirosos, engañadores destructivos. Después de todo, ellos sirven a su amo Satanás, que es un mentiroso y un asesino desde su comienzo en el Edén (Génesis 3:1; véase también El Origin e Identidad de Satanás)

¿Será de extrañar que los médicos ateos en las ciencias de la mente confundan lo falso con lo verdadero y que lleguen a sospechar, si no concluir, que los creyentes en Cristo normales estén mentalmente perturbados? Llevemos esto un paso más adelante. Muchos de estos profesionales bien pueden tener demonios también, y por lo tanto, se opondrán a la obra de Dios y a Sus siervos.

(Escribo este artículo motivado por circunstancias actuales en septiembre/octubre de 2015 cuando se nos está oponiendo un psicólogo que no cree ni entiende nada del Reino de Dios y de Jesucristo.)

Los hombres hablan de esquizofrenia, de personalidades divididas y múltiples. Éstas son invariablemente manifestaciones de demonios, a menudo varios, que habitan en una persona. Curiosamente, al medicar al paciente, el poder demoníaco puede ser minimizado; sin embargo, el problema no se resuelve. Los demonios mantienen su residencia y poder sobre su anfitrión.

Cuando uno encuentra que alguien cambia de un tipo de persona a otra, casi siempre los demonios están involucrados. Los demonios también tienen nombres, nombres extraños, como Legión, como se describe en los Evangelios. A menudo se identifican por nombres de deseos, pecados, sustancias adictivas, actividades y dioses a los que las víctimas poseídas se han entregado voluntariamente. Por ejemplo, las personas pueden tener demonios que se autodenominen alcohol, robo, miedo, suicidio, y cualquier otra cosa imaginable.

Por la autoridad del Señor Jesucristo, el creyente puede obligar a los demonios a identificarse a sí mismos; los demonios – espíritus inmundos – no tienen más remedio que contestar con la verdad, porque todos ellos están sujetos al Nombre del Señor Jesucristo; tienen que obedecer. Y si la vasija está arrepentida, esos demonios deben salir cuando se les ordena hacerlo. La persona poseída puede tener que confesar sus pecados y renunciar a los demonios con el fin de ser liberada de ellos; no siempre.

Los demonios también saben cómo engañar para poder continuar en su “casa”, de modo que alguien con el poder del Señor Jesucristo no les eche fuera por la oración y el poder de Su Palabra y tal vez con ayuno en las situaciones más difíciles.

¿Puede cualquier persona hacerles frente a los malos espíritus/demonios si utilizan el Nombre de Jesús? Esto es lo que los demonios tienen que decir al respecto:

Hechos 19:13-17 RVG
(13) Pero algunos de los judíos, vagabundos exorcistas, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuramos por Jesús, el que Pablo predica.
(14) Y había siete hijos de un tal Esceva, judío, príncipe de los sacerdotes, que hacían esto.
(15) Y respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois?
(16) Y el hombre en quien estaba el espíritu malo saltó sobre ellos, y dominándolos, prevaleció contra ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa, desnudos y heridos.
(17) Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Éfeso, así judíos como griegos; y cayó temor sobre todos ellos, y el Nombre del Señor Jesús era magnificado.

No, los demonios sólo pueden ser vencidos por los santos, por los discípulos de Jesucristo, en Quien está el poder del Espíritu Santo. No hay otro remedio, excepto tal vez el arrepentimiento del pecado, lo cual es también la obra del Espíritu Santo en el que está siendo liberado.

He sido testigo en muchas ocasiones en que los cristianos nominales, usualmente llamados ministros o sacerdotes, intentan y presumen echar fuera demonios y son engañados haciéndoles creer que han tenido éxito. Los demonios son muy engañosos y harán todo lo posible para permanecer en sus residencias. Como la mayoría de estos ministros no son creyentes genuinos (y ningún sacerdotes lo es), fracasan en sus intentos, usando Biblias y cualquier otra cosa (los sacerdotes, cruces o crucifijos), y terminan engañados creyendo que han tenido éxito.

Mientras tanto, la víctima, el pecador, continúa atado por los demonios como antes y a veces termina aún peor.

¿Por qué peor? Pues porque algunos de estos ministros que actúan como exorcistas también tienen demonios que se transmiten a aquellos sobre los que ponen las manos para su liberación. Y como estos “liberadores” a menudo están viviendo en pecado ellos mismos, son propensos a recibir los demonios de aquellos por quienes oran.

Pablo le advirtió a Timoteo: “No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos; consérvate puro”. (1 Timoteo 5:22 RVG).

Cuidado con la imposición de manos a un hombre sin la dirección de Dios, y cuidado con los hombres o mujeres que imponen las manos para orar por cualquier razón – liberación, sanidad, unción o cualquier otra cosa. Usted podría ser víctima de “enfermedades mentales”.

Si el que está habitado por un espíritu maligno es capaz de arrepentirse del pecado o pecados, el cual o los cuales dieron lugar a que un demonio entrara en esa persona, entonces puede suceder que Dios automáticamente libere a esa persona del poder del diablo. La confesión y el arrepentimiento a menudo son la clave para la liberación y podría no requerirse la oración. Esto sólo es así, sin embargo, si el pecador ha sufrido lo suficiente y ha llegado el momento de la liberación. Es lo mismo como cuando uno ha cometido un crimen, ha sido detenido y encarcelado, y ha cumplido su sentencia completa:

“Ponte de acuerdo pronto con tu adversario mientras vas con él por el camino, no sea que tu adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y seas echado en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.” (Mateo 5:25-26 NBLH).

¿Es la “enfermedad mental” o la posesión demoníaca hereditaria? Sí lo es. Los demonios se pueden recibir de los padres e incluso transmitirse desde los antepasados. Los demonios pueden venir desde el vientre de la madre o los lomos de su padre. La Ley dice:

Deuteronomio 5:6-10 LBLA
(6) Yo soy el Señor tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
(7) No habrá para ti otros dioses delante de Mí.
(8) No te harás imagen grabada, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, o abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
(9) No te inclinarás a ellas, ni las honrarás. Porque Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que Me aborrecen ,
(10) y que hago misericordia a miles de los que Me aman y guardan Mis mandamientos.

La Biblia no dice casi nada de las enfermedades mentales, pero sí habla mucho de la posesión demoníaca. ¿Se da cuenta usted de lo poco que la mayoría de las iglesias y otras religiones cristianas hablan de demonios en comparación con la cantidad de demonios que se mencionan en las Escrituras, sobre todo en el Nuevo Testamento? Hay al menos una razón importante para ello: Las personas en esas iglesias no creen, a pesar de su profesión de fe en Cristo.

Por algunos ejemplos que se dan aquí, se puede ver cómo el hombre moderno le llamaría “demencia” a la posesión demoníaca.

y hábitos de adicción en algunas personas a quienes las personas preocupadas por ellos habría llevado a un médico, psiquiatra, psicólogo, hipnotizador, o algún otro profesional para el tratamiento. Al echar los demonios fuera de ellos, se recuperaron mentalmente, retomaron el control, y quedaron bien, a menos que otra vez hayan quedado atrapados en el pecado, en cuyo caso llegarían a estar peor que antes:

Lucas 11: 24-26 LBLA
(24) Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda por lugares secos, buscando reposo. Y no hallándolo, dice: “Volveré a mi casa de donde salí.”
(25) Y cuando llega, la encuentra barrida y decorada.
(26) Y va, y toma otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí. Y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero.

Ese no es un lugar para estar, con seguridad. Cuanto más profundo se cava el hoyo, más difícil se sale de allí.

Gálatas 6:7-9 RVG
(7) No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
(8) Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
(9) No nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos si no desmayamos.

No dudo que la mayoría de las personas en los asilos están perturbados por demonios. Tampoco dudo de que hay más gente con que sin demonios en lo que podríamos denominar “sociedad normal.” Después de todo, los del mundo y sin Cristo son cautivos del príncipe de este mundo, quien hace más o menos lo que le plazca con ellos y tiene licencia para hacerlo por el pecado de ellos, la incredulidad, la idolatría, la fornicación, y rebelión hacia Dios.

“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36 LBLA).

Víctor Hafichuk

Algunas experiencias con los demonios relatadas en la Theo-autobiografía de Víctor:

Devils Plague Archie

Deliverance for Archie

The Hlewka Triumph

Spirits of Nicotine and Gluttony

Black Angels over the Harris House [read the following two particles, too]

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