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Doctrina Diabólica: El Espíritu de Cristo y el Espíritu Santo Son Dos Entidades Diferentes

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Esta falsa doctrina es sostenida por hombres que no han entendido las Escrituras. Creo que empezó cuando la gente experimentaba conversión, real o falsa, y les decían que ya eran nacidos de nuevo, lo cual asumían ellos que significaba que Cristo moraba dentro de ellos. Luego ellos experimentaron el bautismo en el Espíritu Santo, real o falso. ¿Qué significaba eso? ¿Cómo podían explicar dos experiencias, cuando ellos habían creído que solamente había una con Cristo? O hay dos Espíritus, o un Espíritu que viene de una forma primero y luego de otra.

Ellos tratan de justificar la falsa doctrina, es decir, la de que usted “recibe a Cristo en su corazón” al arrepentirse, lo cual creen ellos que hicieron, pero ahora de repente experimentaron algo nuevo, probablemente falso, aunque no necesariamente, y dan una explicación: “Siendo que yo recibí a Cristo antes, este deber ser Otro – sí, el Espíritu Santo, como está escrito.”

Otro argumento relacionado es que con el arrepentimiento, el Espíritu Santo viene a vivir en usted, pero que con el bautismo del Espíritu Santo, Él viene sobre usted. Yo no entendía por qué yo necesitaba al Espíritu Santo sobre mí cuando ya lo tenía dentro de mí. Esas son explicaciones engañosas basadas en falsas premisas. Esta falsa doctrina puede traer confusión y desalentar en recibir la verdad a quienes la buscan.

Para empezar, si uno no cree en una falsedad, no tiene nada que explicar. Nadie recibe el Espíritu de Dios por dentro con el arrepentimiento. El arrepentimiento no es el nuevo nacimiento. Por lo tanto, no hay nada que explicar. Además, el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo, y el Espíritu de Cristo son todos una misma Persona, no tres.

Algunos ejemplos de las Escrituras:

“Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él.” (Romanos 8:9 RVG)

“…procurando saber qué persona o tiempo indicaba el Espíritu de Cristo dentro de ellos, al predecir los sufrimientos de Cristo y las glorias que seguirían. A ellos les fue revelado que no se servían a sí mismos, sino a vosotros, en estas cosas que ahora os han sido anunciadas mediante los que os predicaron el Evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas a las cuales los ángeles anhelan mirar.” (1 Pedro 1:11-12 LBLA)

1 Corintios 2:10-16 RVG
(10) Pero Dios nos las reveló a nosotros por Su Espíritu; porque el Espíritu [solamente UNO] todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
(11) Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoce las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
(12) Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado;
(13) lo cual también hablamos, no con palabras que enseña la humana sabiduría, sino con las que enseña el Espíritu Santo, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
(14) Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
(15) Pero el que es espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado por nadie.
(16) Porque ¿quién conoció la mente del Señor, para que le instruyese? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo [porque tenemos Su Espíritu].

“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual Él [El Espíritu Santo] compró con Su propia sangre” (Hechos 20:28 RVG). ¿Tiene sangre el Espíritu Santo? Sí, si Él es el Espíritu de Cristo.

Por convicción del Espíritu Santo, uno se arrepiente, sus pecados le son perdonados, y uno cambia de dirección, lo cual no es un evento pequeño. Pero uno debe continuar a recibir el Espíritu (nacer de nuevo) que es cuando su naturaleza de pecado es tratada con fuego. Luego finalmente, cuando se completa la purga y obra quebrantadora del fuego de Dios, viene el reposo, como se habla en Hebreos 3 y 4.

Entonces hay una “tercera bendición,” no sólo una “segunda bendición” como dicen algunos, y eso, en esta vida. Es la tercera y la final Fiesta, la Fiesta de los Tabernáculos, también conocida como el Sukkot. En todas estas etapas, es el Único Espíritu de Cristo el que ministra, el Cual es el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios.

Lea El Arrepentimiento, El Bautismo en el Espíritu Santo, y Los Tres Niveles.

Considere la alternativa a creer en esta doctrina: Saber que el Espíritu Santo y el Espíritu de Cristo son Uno y el Mismo elimina mucha confusión. Si hay dos o tres personas, que hablen y se identifiquen ellos mismos de esa manera. Si no lo hacen, tómelo como que solamente hay Un Dios.

 

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